La compañera de Hitler, Eva Braun, o la plana mayor del Tercer Reich, con Hermann Goering a la cabeza , visitaron el Obersalzberg, adquirido por el Fürher en 1933. El dictador dotó al refugió de una galería de búnkeres, pero no evitó que fuera bombardeado en 1945 por la aviación británica, que lo dejó prácticamente reducido a escombros. Posteriormente, el ejército estadounidense lo utilizó como hotel en los años cincuenta. Para evitar la peregrinación filonazi, el Gobierno de Baviera ha hecho construir un centro de documentación sobre los horrores del régimen.