Cuando saco un poco de quicio a mi dueña, utilizo un arma infalible: me pongo muy cariñosa y pido mimos.

Soy Puppy, el hermano de Lea. Peso dos kilos, soy más ctranquilo... y guapo también.

Me encanta que me cojan en brazos, los besitos y las caricias en la   barriguita. Es verdad que mi hermana y yo somos muy diferentes, pero formamos un buen equipo. Si no, que se lo pregunten a mi dueña: ¡cuando no es Lea la que hace de las suyas, soy yo! Reconozco que somos un poco traviesos...