Cientos de pasajeros sufrieron ayer, en el aeropuerto de Barajas, una nueva jornada de retrasos y cancelaciones de vuelos. A un miércoles complicado en el que, debido al temporal, hubo que anular 115 salidas le siguió un jueves en el que se cancelaron más de 30 rutas. Estos retrasos se deben a problemas que colean desde el comienzo del mal tiempo, por los ajustes que han tenido que hacer las aerolíneas.

Las terminales estaban ayer repletas de viajeros, muchos de los cuales habían pasado allí la noche y protagonizaron incidentes con el personal de las compañías. El más grave ocurrió hacia las 14.30 horas, cuando medio centenar de guardias civiles y vigilantes de seguridad tuvieron que contener a unos 400 pasajeros de vuelos a Italia que intentaron asaltar un mostrador de información de Iberia. «Llevamos aquí dos días y no nos informan de nada; nos tratan como a animales», se quejaron algunos afectados.

También se vio varado en Madrid un grupo de unos 40 argentinos procedentes de Barcelona que perdieron su escala a Buenos Aires. «Teníamos que haber volado a las 22.00 horas del miércoles y no lo haremos hasta las 15.00 de mañana [por hoy]», explicó a 20 minutos uno de estos viajeros.

- El Gobierno regional pedirá al Gobierno central la «inmediata apertura» de la nueva terminal de Barajas, cuya inauguración, prevista para la próxima primavera, se va a retrasar al menos un año.

Normalidad en las carreteras

El puerto de Navafría fue ayer el único que tuvo problemas, pero sólo  por la mañana. Hubo que usar cadenas para circular por el puerto de Navacerrada, aunque a lo largo del día la situación mejoró y no fueron necesarias. A mediodía se desactivó el nivel 1 del plan de inclemencias invernales, tras la leve mejoría del tiempo.