Las obras del macrointercambiador de la Sagrera-Meridiana obligarán a cerrar los dos accesos al metro de la calle Garcilaso y
 Desde el martes y durante siete meses, los 60.000 usuarios diarios de la estación que quieran ir de la L1 a la L5 lo tendrán que hacer por la calle
a hacer el enlace entre líneas por la calle, mediante caminos pintados en el suelo y señalizados.

Según Transports Metropolitans de Barcelona, que ha iniciado una campaña informativa para comunicar a los viajeros estos cambios, el transbordo de la L1 a la L5 se hará en superficie desde la nueva entrada de la calle
 6.000
viajeros

de las líneas 1 y 5 pasan en hora punta por la estación de metro de la Sagrera, ahora en obras
Hondures (L1) hasta el nuevo acceso de la calle Felip II (L5), habilitado junto a la gasolinera. Al mismo tiempo, para ir de la L5 a la L1 se deberá hacer desde la salida de Felip II  hasta el nuevo vestíbulo de la calle Hondures.

Los viajeros deberán volver a validar los billetes, aunque no se les descontará otro viaje. Como enlaces alternativos se proponen el de Plaça de Sants (L1-L5); Maragall o Verdaguer (L5-L4); Diagonal (L5-L3) y Clot (L1-L2).