El atentado más grave (11 muertos y 25 heridos) se produjo en Tikrit por la explosión, junto a una comisaría, de un coche bomba conducido por un kamikaze. Mientras, aviones de combate de los EE UU bombardearon posiciones rebeldes en Al-Anbar, corazón de la insurgencia, donde se han detenido a 29 rebeldes en tres días.