¿Se alegró el día que capturaron a Sadam?

Sí, como cualquier iraquí. No veo en los EE UU un libertador, pero Sadam ya no está. Los americanos se irán, e Irak podrá construir su futuro.

Su gente es...

Culta. No sabéis cuántos artistas hay... Muchos iraquíes son conscientes de lo que pasa y trabajan por algo mejor.

¿Ha vuelto?

Sí. Cuando vi las calles tomadas por tanques, lloré.

¿Sufrió más estando preso o teniendo que luchar durante la guerra con Irán?

Igual. Es tan duro tener que pelear por algo que no crees como que te priven de libertad.

Pero usted había contado con el favor de Sadam…

Me detuvieron una noche. Ese mismo día había estado con Sadam. Estuvo amable y atento. Dedicaba dos o tres días a recibir a gente. Siempre les daba dinero o relojes con su imagen grabada. Al salir, me pregunté cómo ese hombre podía causar tanto terror. Llegó a detener a un general por soñar... por soñar que él moría.

¿Supo por qué fue detenido? 

Nunca. No sé si tuvo algo que ver ese encuentro.

¿Cómo vivió el tener que decorar el palacio de Uday, (primogénito de Sadam)?

Con miedo y exaltación. Tenía un plazo, y trabajaba día y noche.

BIO

Pintor iraquí, nacido en 1960, pasó en dos días de ser protegido a ser perseguido. Huyó de Irak en 1994. Ahora vive en Madrid con su mujer.