«Ya está bien de montar negocietes fáciles, porque a este paso cerramos todos», alertó el portavoz de Corazón de Alicante, José María Albert. Máxime, cuando ese complejo abriría los 365 días del año, sin límites, al estar en el puerto.

En similares términos se manifestó ayer el presidente de ACRA (Rambla y Adyacentes): «Si hacen ese centro comercial en un barco, con 123 tiendas, será la tumba del comercio tradicional, no hay pastel para tanto».

Albert criticó que se fomenten estas actividades al margen de las normas del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), por estar en el área portuaria, como también se teme en el caso de otro centro comercial en la estación de Renfe, tras soterrar las vías.