Zanibar, de 32 años, cumplía una condena de 29 años por el asesinato de un compatriota en 1994 en la localidad almeriense de El Ejido, condena que comenzó en 1997.

'Hacia las dos de la tarde, los funcionarios que le llevaban la comida le encontraron ahorcado en la ducha', declaró a Reuters una portavoz de Instituciones Penitenciarias.

El preso, que fue visto por última vez con vida a mediodía en un reconocimiento habitual, se encontraba en una celda de aislamiento a raíz de su imputación por parte del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que le incluyó entre los relacionados con la operación Nova I.

Instituciones Penitenciarias añadió que se le consideraba vinculado con la célula de Mohamed Achraf, a quien se le atribuye la dirección de un grupo islamista radical al que el magistrado acusó de intentar atentar contra algunos de los edificios más emblemáticos de Madrid, como el estado Santiago Bernabéu, o la importante sede judicial de la Audiencia Nacional.

Achraf está detenido en Suiza a la espera de su extradición a España, que ha recurrido.

Durante la operación Nova I, Zanibar se encontraba en la prisión de Nanclares de Oca, en Vitoria, aunque ha pasado por otros centros penitenciarios, como los de A Lama, en Orense, o Topas, en Salamanca. Estaba recluido en Zuera desde el 25 de noviembre.

Desde Instituciones Penitenciarias se ha indicado que no había ninguna indicación previa de que el preso estuviera deprimido, ni había recibido atención psiquiátrica. Únicamente hace dos días abandonó su celda para recibir un tratamiento por varicela.

/Por Teresa Larraz/