El Reino Unido ha retirado 428 salsas, sopas y comidas preparadas de las estanterías de los supermercados, la mayor retirada de productos de su historia, desde el descubrimiento del colorante prohibido sudan 1 en la comida el 18 de febrero.

Premier Foods amplió la alerta el jueves y retiró otros dos productos: unos pepinillos picantes y una compota.

'Es la mayor retirada, la de mayor escala, de la historia del Reino Unido', dijo el asesor del consumidor Lawrence Hutter de Deloitte.

El Sudán 1 es un colorante industrial usado en gasolina y betunes. Está prohibido en la comida porque incrementa el riesgo de cáncer.

Hay 12 estados de la UE que están comprobando su comida por si estuviera contaminada: Austria, Bélgica, Chipre, Dinamarca, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Malta, Holanda, Portugal y España.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria ha avisado a una empresa de importación que fue destinataria de uno de los lotes afectados y se está procediendo a la retirada del mismo, según informó en su página web.

La alerta comenzó cuando el colorante Sudán 1 fue hallado en un lote de chile en polvo usado por Premier para fabricar la salsa Worcester. La salsa fue vendida a otras compañías alimenticias y usada como ingrediente en sus productos, lo que extendió la contaminación.

Premier Foods dijo el 18 de febrero que recibió polvo de chile de una 'fuente británica fiable' que, a su vez, recibió la partida de otra firma británica.

La Comisión Europea, que supervisa la seguridad alimentaria del bloque de 25 naciones, instó al Reino Unido a aportar una información más detallada de las compañías en otros países que pudieran haber sido abastecidos con la salsa Worcester.

CHILE CONTAMINADO

La Comisión dijo que las compañías deberían deshacerse de las reservas de polvo de chile que pueden estar contaminadas.

La UE prohibió el Sudán 1 en junio de 2003 y comenzó a analizar todas las importaciones de chile para evitar que el colorante ilegal entrara en la cadena alimenticia.

'Ciertos operadores industriales no han afrontado sus responsabilidades y limpiado sus stocks de materias primas', dijo el comisario de Salud y Protección al Consumidor, Markos Kyprianou, el jueves en un comunicado.

'Si no lo hacen, depende de los estados miembros adoptar las medidas necesarias para obligarles a cumplir', añadió.

La alerta alimenticia ha causado el pánico en el Reino Unido, pero Hutter de Deloitte dijo que el impacto al consumidor a largo plazo sería mínimo.

La lista de productos afectados puede hallarse en www.food.gov.uk/sudanlist.

/Por Aine Gallagher y Pete Harrison/