Kurdos iraquíes presentan demandas para formar un nuevo gobierno
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Sus demandas se producen el mismo día en que la explosión de un coche conducido por un suicida causó la muerte de 12 personas en la localidad natal del antiguo dictador Sadam Husein, Tikrit.

Nechirvan Barzani, primer ministro del Gobierno regional kurdo, presentó una dura posición negociadora que si es respaldada por el liderazgo kurdo, podría complicar aún más el proceso de forjar un Ejecutivo unido.

Barzani dijo en una entrevista telefónica con Reuters desde Arbil que los kurdos apoyarán a quien respalde sus demandas de recuperar los territorios disputados, incluyendo Kirkuk.

Sin embargo, Barzani no lidera el principal partido kurdo y el apoyo a su posición no está claro. Otras demandas tiene que ver con la estructura política del Estado - si se admite el federalismo - y con el papel de la religión.

Una coalición de partidos de esta etnia quedó segunda en la elección del pasado 30 de enero y obtuvieron 75 escaños de la nueva Asamblea Nacional, lo que los convierte en un factor decisivo en la política iraquí.

Los profundos desafíos de seguridad a los que se enfrentará el nuevo Gobierno quedaron en evidencia por el atentado suicida provocado por un hombre vestido con uniforme de policía, que condujo su vehículo hasta una comisaría de policía de Tikrit y lo hizo explotar en un cambio de turno, dijo la policía. Además el ataque causó 35 heridos, según responsables del hospital.

Este fue un incidente más, en medio de una serie de tiroteos, bombas y ataques con morteros que se produjeron el jueves en todo el país y que enfatizan lo tensa que es aún la seguridad en Irak, después de tres semanas de las elecciones y cuando aún no se ha formado un gobierno.

En Kirkuk, también en el norte, dos policías murieron y otros dos están gravemente heridos por la explosión de una bomba en la carretera.

En Qaim, cerca de la frontera con Siria, cuatro soldados iraquíes murieron cuando un grupo de hombres armados atacó su patrulla. Y en Bagdad, otro grupo de hombres armados disparó contra una panadería chií y mató a un cliente.

Dos soldados estadounidenses murieron y otros dos resultaron heridos en dos explosiones de bombas en diferentes rutas, en tanto que otra explosión de una bomba cerca de una patrulla policial mató a cuatro personas, incluidos dos policías, en el pueblo de Iskandariya, al sur de Bagdad.

Mientras las fuerzas estadounidenses, apoyadas por efectivos iraquíes, siguen con su ofensiva contra los insurgentes escondidos en una serie de ciudades en el valle del río Eufrates que se extiende hacia la frontera con Siria.

¿NEGOCIADORES O INFRACTORES?

Este aumento de la violencia se produce en unos momentos en los que los políticos celebran nuevas rondas de conversaciones en Bagdad para lograr un acuerdo sobre la formación del nuevo Ejecutivo.

Dos hombres, el líder islámico chií Ibrahim al Jaafari, y el primer ministro interino Iyad Alawi, un chií laico, son los candidatos a ocupar el cargo de primer ministro en el primer gobierno democráticamente electo de Irak en los últimos 50 años.

Jaafari, médico y padre de cinco hijos, es el candidato de la Alianza Unida Iraquí, una coalición religiosa liderada por chiíes que ganó las elecciones con el 48 por ciento de los votos. Ello representa 140 escaños de los 275 en la asamblea. Alawi, al frente de su propia coalición, obtuvo el 14 por ciento de los votos, es decir 40 diputados.

Debido a que se necesita una mayoría de dos tercios para decidir los cargos importantes del gobierno, ni la coalición de Jaafari ni la de Alawi tienen respaldo suficiente y ambos están pujando por el apoyo de los kurdos y otros nueve partidos.

Por otra parte, en Estados Unidos los investigadores militares decidieron que no hay pruebas suficientes para presentar cargos formales contra el marine que mató a un iraquí desarmado cuando su unidad revisaba una mezquita en el ex bastión rebelde de Faluya en noviembre, informó la cadena CBS.

/Por Luke Baker/.*.