La comisaría atacada es la principal de la ciudad, una especie de cuartel general policial en esta localidad, ciudad natal del dictador derrocado Sadam Husein. De inmediato, militares estadounidenses e iraquíes se dirigieron al lugar de los hechos, cortaron los accesos e inspeccionaron concienzudamente la zona en busca de un segundo artefacto-trampa, añadió la radio.