El director general de Calidad e Innovación de la Consejería de Salud y Servicios Sanitarios del Principado, José Ramón Riera, ha persentado hoy en el hospital de Cabueñes un "novedoso" sistema de notificación de efectos adversos por el cual el personal podrá notificar a través de un programa informático cualquier incidencia registrada que haya causado un daño a un paciente, de forma que se puedan analizar sus causas y se establezcan medidas que reduzcan o eliminen ese riesgo.

Así lo ha explicado en rueda de prensa en el Salón de Actos del hospital de Cabueñes, acompañado del gerente del centro médico, Luis Hevia. Riera ha señalado que la inversión del Sistema de Gestión de Riesgos Clínicos había sido de 60.000 euros, aunque ha agregado que el beneficio que se obtendrá es mucho mayor.

Con esta herramienta, Asturias se convierte en la primera comunidad autónoma en instalarla, y en cierta medida en pionera en Europa, ya que Holanda dispone de ella pero en el Principado está en todos los centros hospitalarios desde hace unos 20 días.

"Está en perfectas condiciones", ha indicado sobre su funcionamiento. Riera ha incidido en la preocupación de la Consejería por la seguridad del paciente, sobre todo después de que se detectara, gracias a un estudio, que se producían en la región un 7,5 por ciento de eventos adversos. Asimismo, señaló que este porcentaje está por debajo de la media nacional y de las que se dan a nivel internacional. Sin embargo, ha comentado que aún así se trata de una cifra importante.

En este sentido, ha apuntado que el 80 por ciento de las incidencias tienen que ver con errores en la medicación, ya sea su administración, su dosificación, reacciones a medicamentos o interacciones medicamentosas.

Riera ha indicado que el sistema ya está en todos los hospitales y que ya se han hecho algunas notificaciones, aunque el objetivo es que se registren el 100 por 100. A este respecto, ha apostado por generar un cultura entre el personal sanitario sobre que su actuación puede causar daño a los pacientes, para evitar que se repita.

El modo de empleo de este programa es sencillo. Una vez detectado el fallo, que puede ser desde un error al colocar una vía hasta una caída o una equivocación en un estudio o una cirugía, el empleado accederá al programa y, a través de una plantilla específica de esa incidencia, rellenará un cuestionario en el que sólo necesitará ir marcando casillas. En todo el proceso se tardará entre cinco o diez minutos. Habrá más de 2.500 ordenadores disponibles para ello y se podrá hacer de forma anónima si se desea, aunque se sabrá la categoría profesional.

Asimismo, Riera ha confiado en obtener buenos resultados con esta herramienta y ha comentado que se constituirá un grupo de trabajo para analizar los eventos adversos registrados y se hará un informe cada tres meses, que se hará público, así como las medidas a instaurar. Este sistema está en sintonía, en su opinión, con las políticas de Sanidad del Ministerio, por las que la seguridad del paciente es un elemento "clave".

Reducción de riesgos en cirugía

A esta herramienta ha unido también un protocolo de actuación en casos de cirugía, por el que se realizará un pequeño cuestionario a los pacientes para comprobar su nombre y operación a la que se va a someter. Habrás tres turnos de preguntas, antes de ir a quirófano, antes de hacer la operación y después. El sistema es similar al que se hace en aeronáutica con los pilotos antes de emprender vuelo.

Según él, se enmarca en la estrategia marcada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la que uno de los puntos es la seguridad en la cirugía. Riera ha apuntado que aunque no es habitual, ha habido casos de errores, como el de amputación de miembros que no era o la extracción de órganos de la parte que no es. "Preguntar el nombre a un paciente no es baladí", ha asegurado. Por eso, antes de fin de año el protocolo estará extendido a toda la red de hospitales, aunque ha añadido que ya se hace algo similar.

Por parte de Hevia, indicó que sobre el sistema de registro de incidencias que no sustituye a otros elementos de vigilancia y seguridad, como el de transfusions o reacciones adversas medicamentosas. En el caso de Cabueñes, la nueva herramienta se organizará desde la Unidad de Calidad, además de que se llevarán a cabo sesiones informativas y se dará apoyo al personal para facilitar su uso.

Consulta aquí más noticias de Asturias.