El ex presidente del Tribunal Constitucional (TC) Manuel Jiménez de Parga ha afirmado este miércoles que, desde una "actitud cordial" hacia sus ex compañeros del alto tribunal, encargados de dictar sentencia sobre la constitucionalidad del Estatut, les desea que "salgan bien del complejo momento en el que se encuentran".

En declaraciones a los medios de comunicación previas a su participación en los Cursos de Verano 2010 que organiza la Universidad Complutense de Madrid en El Escorial, Jiménez de Parga no ha querido pronunciarse sobre la legitimidad de sus ex compañeros del TC para dictar sentencia sobre el Estatuto catalán "por razones estéticas, es decir, porque no quedaría bonito y por razones éticas, es decir, porque no quedaría bueno sino malo".

"Yo no debo pronunciarme sobre lo que han hecho mis antiguos compañeros y, en consecuencia, los asuntos son a veces complejos. No quiero que se interpreten mis palabras como una actitud crítica sino como todo lo contrario", ha enfatizado.

Sin embargo, sobre la renovación de aquellos miembros del TC a los que les ha caducado el mandato, ha dicho que "los mandatos tienen que terminar y cuando no se terminan son una anomalía". "Es algo completamente obvio", ha indicado.

Reforma de la ley electoral

Sobre la reforma de la ley electoral, ha argumentado que es necesaria porque, "en los últimos años, son los grupos pequeños de implantación en determinadas zonas de España los que deciden al final, porque son los que apoyan o no a ese otro grupo de escala nacional pero no suficientemente mayoritario".

"En consecuencia, estamos viviendo en España una situación extraña en la que ni se puede gobernar como se quisiera ni se puede hacer la oposición con quien quisiera, porque se está dependiendo de grupos pequeños bien implantados en determinadas zonas, pero pequeños en comparación con el conjunto de España". Así, ha añadido que hay que procurar que de la reforma se obtenga "un retrato fiel de la situación española".

Reforma laboral

Preguntado sobre la reforma laboral, ha indicado que hay "una buena voluntad pero no es suficiente para afrontar la situación de crisis en que se encuentra España y también se encuentra el conjunto de Europa y del mundo".

"Parece ser que habría que profundizar más en ese camino que se ha tomado, que es un buen camino pero que no es suficientemente importante la reforma para poder con ella afrontar y resolver los problemas de España ahora mismo", ha aclarado.