El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (Marm) consideró que no era necesario realizar una evaluación de impacto ambiental del proyecto de prospección petrolífera de Repsol frente a las costas de Tarragona, aunque dicho proyecto originó más tarde un vertido por el que la Fiscalía ha abierto diligencias contra dos responsables de la compañía al apreciar indicios de un delito ambiental.

Tal y como se publica en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del 3 de marzo de 2009 —dos meses antes de que se produjera el vertido—, la Secretaría de Estado de Cambio Climático consideró no realizar tal evaluación porque "no se observa que el proyecto vaya a producir impactos adversos significativos", ha avanzado este miércoles el diario 'El País'.

Para tomar dicha decisión, el Marm pidió informes a diversas entidades, que solo realizaron la Dirección General de Políticas Ambientales y Sostenibilidad de la Generalitat, el Ayuntamiento de Amposta, la Demarcación de Costas de Catalunya y la Sociedad Española de Cetáceos.

En dichos informes, la Generalitat coincidió en que no era necesario realizar el proyecto de evaluación de impacto ambiental, mientras que la Demarcación de Costas advirtió de que un vertido podría ocasionar "daños irreparables en el entrono del Delta del Ebro" y en los fondos marinos.

La asociación conservacionista fue la única que insistió en la necesidad de efectuar la evaluación, puesto que el sondeo previsto por Repsol se encontraba a seis kilómetros de un corredor de paso de cetáceos.

En cualquier caso, la Generalitat advirtió de que el "periodo crítico" por un posible vertido sería entre abril y julio, en función del comportamiento de diversas especies de aves marinas y el rorcual común, los meses en los que precisamente se produjo el incidente de Repsol.

La declaración del BOE se hacía eco de las medidas ambientales que se adoptarían durante las perforaciones para evitar derrames —que consideró suficientes—, así como de los protocolos necesarios para comunicar posibles accidentes en caso de que se produjeran —algo que después no hizo Repsol—.

Tal y como avanzó este viernes 'Diari de Tarragona', la Fiscalía de Tarragona ha imputado a dos de los responsables de Repsol por un vertido que calcula en 118.000 litros de crudo y unos 18.000 litros de aceite parafínico.

Las manchas de petróleo, que llegaron hasta las playas de El Vendrell pero no afectaron al Delta, llegaron a alcanzar los 30 kilómetros cuadrados, y el fiscal recoge en su imputación que, a pesar de ello, la Administración no fue avisada.

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