El Gobierno de Castilla-La Mancha va a estar "vigilante" para que se produzcan "cuantos menos retrasos posibles" en las obras del nuevo hospital de Toledo, tras conocerse los "problemas de entendimiento" entre varias de las empresas encargadas de los trabajos.

Rodríguez se ha pronunciado así preguntada por el hecho de que una de las empresas integrantes de la Unión Temporal de Empresas (UTE) adjudicatarias de las obras haya paralizado los despidos de 13 de los 16 gruístas que la empresa tiene destinados a estas obras, como ha confirmado también el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM).

La portavoz del Gobierno regional ha aclarado que, aunque las obras "a veces traen problemas añadidos", el compromiso del Ejecutivo será "de vigilancia", ya que la Junta está cumpliendo con sus pagos y por eso va a exigir responsabilidad por parte de las empresas implicadas en la obra.

No obstante, y aunque no ha querido avanzar otra fecha, Rodríguez sí ha precisado que si las obras del nuevo hospital tenían previsto su término en 2012, ahora "habrá que ir sumando los retrasos al final de la obra".

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