"Nadie se lo esperaba" en el barrio gaditano de Gillén Moreno, donde "aún no pueden creer" que uno de los detenidos por su presunta relación con la muerte a cuchilladas de Mercedes T. viviera en su propio edificio, aunque comentan que eso podría explicar que ni la cerradura ni la puerta estuvieran forzadas cuando encontraron su cadáver el pasado lunes.

La Policía ha acordonado la zona sobre las 12,00 horas de este miércoles y ha apartado a los curiosos y a los medios de comunicación para poder llevar a efecto el registro domiciliario ordenado por el juzgado que instruye el caso en el número siete de la calle Cal y Canto, donde vivía la fallecida y uno de los detenidos por su presunta relación con los hechos.

El barrio ha amanecido consternado por el suceso y los últimos acontecimientos ocurridos a su alrededor, ya que al menos dos de los detenidos son de la misma zona. En las inmediaciones del inmueble se formaban esta mañana algunos grupos de curiosos haciéndose eco de rumores o de lo que publica hoy la prensa local, como que Mercedes murió por una televisión de plasma.

Muchos especulan con que Mercedes abrió la puerta porque conocía a su asesino, que en principio sólo tenía intención de robar, pero que ella se defendió y acabó muerta. El botín sería una televisión que el asesino y su compinche vendieron por unos 30 euros y señalan que el último detenido sería el comprador.

Pero, al fin y al cabo, todo son rumores y especulaciones a la espera de que el Juzgado de Instrucción número cuatro de Cádiz levante el secreto de sumario decretado sobre este caso.

Los pocos vecinos que han querido hacer declaraciones a Europa Press en relación a los hechos, han destacado que el suceso ha sido "como una bomba" para el barrio, donde "nadie se esperaba algo así" y menos a una persona como Mercedes, a la que han descrito como una "muy buena persona" y que "ayudaba mucho a la gente de aquí".

Una conocida de la víctima, visiblemente emocionada, ha señalado que uno de los detenidos es "de su propia casa", un vecino que, según ha dicho, vivía con una tía suya, que en ocasiones "cuidaba a la madre de Mercedes —fallecida hace unos meses— cuando estaba imposibilitada". En su opinión, el joven "estaba enterado de todo" por eso y no estaba forzada la puerta, "tenía que ser que llamaron y ella conocía al que era, porque otra explicación no hay", ha considerado.

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