El consejero de Obras Públicas y Ordenación del Territorio, José Ballesta, acompañado por el alcalde de Águilas, Juan Ramírez, ha inaugurado la carretera que comunica Águilas con Calarreona (RM-333), donde la Consejería ha finalizado las obras de ampliación y acondicionamiento que permitirán mejorar el acceso a las playas de esta zona.

El consejero recalcó que "esta vía, que registra más de 2,3 millones de conductores al año, sufre un notable incremento del tráfico durante los meses de verano, alcanzando picos de hasta 10.000 vehículos diarios, lo que supone más del doble de su intensidad de tráfico habitual".

Las obras realizadas aumentarán las condiciones de seguridad, la comodidad y la agilidad en los desplazamientos en el momento más necesario y beneficiarán de forma directa tanto a los vecinos del municipio como a los miles de visitantes y turistas que recibe Águilas durante la época estival, indicó.

La actuación, que ha supuesto una inversión total de 1.618.685 euros por parte del Gobierno regional, ha incluido la construcción de un carril bici de dos metros de ancho en el tramo central de la vía para fomentar la movilidad sostenible en el municipio, según informaron fuentes del Gobierno regional.

Por otra parte, José Ballesta apuntó que "las obras ejecutadas adquieren una especial relevancia de cara a la mejora de las comunicaciones con Andalucía, ya que esta carretera es una de las puertas de acceso de los conductores que llegan desde la comunidad vecina".

Las obras han consistido en la ampliación de la carretera, que ahora dispone de dos carriles en cada sentido de 3,5 metros cada uno, y arcenes exteriores de dos metros e interiores de un metro. Además, la actuación ha incluido la construcción de tres glorietas, dos de 23 metros de diámetro interior y una de 20 metros.

Otra de las actuaciones llevadas a cabo por la Consejería para el aumento de la seguridad vial en la zona fue la reciente eliminación de un punto negro en la intersección de las carreteras que comunican Águilas con el municipio de Vera (RM-333) y la pedanía de El Cocón (RM-D18).

Con la ejecución de la obra, que contó con una inversión de 705.690 euros, se transformó la antigua intersección en una glorieta de 72 metros de diámetro exterior con dos carriles de cuatro metros de ancho, y también se construyeron dos carriles y dos accesos directos para descongestionar el tráfico de la rotonda en la variante hacia la pedanía de El Cocón.

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