El Comité de empresa de Pelbor, ubicada en la localidad turolense de Calamocha, ha rechazado este miércoles "frontalmente" la propuesta de la Dirección de reducir la plantilla laboral y los sueldos, al "no admitir que se culpe a los salarios de la mala situación que atraviesa la empresa".

Según ha informado el Comité en un comunicado, "en el peor de los casos", esta medida afectaría a la mitad de la plantilla actual de Pelbor, compuesta por 85 trabajadores y que llevan nueve meses de paro forzado, desde septiembre de 2009, a raíz de unas deficiencias en el forjado de las instalaciones.

"Entonces, Pelbor convocó un expediente de regulación de empleo que afectó a casi la totalidad de la plantilla. En ese momento, la Inspección de Trabajo sancionó a la empresa por no haber solventado antes los problemas técnicos ya que se sabían desde 2007", ha indicado el Comité.

Los empleados sufrieron en el mes noviembre un segundo ERE y la empresa se comprometió entonces a iniciar las obras pertinentes en diciembre del año pasado y a terminarlas el 31 de mayo de 2010, de tal forma que la totalidad de la plantilla pudiera estar en su puesto de trabajo el día 1 de junio.

Finalmente, "eso no sucedió" y el Comité de Pelbor convocó el pasado 18 de junio un paro general en la localidad de Calamocha a la que se unieron todos los comercios e industrias de este municipio de la Comarca del Jiloca. "No salimos a las calles de Calamocha para que se reduzca la plantilla sino para conservar nuestros puestos de trabajo y defender los derechos de los trabajadores", ha destacado el portavoz de los trabajadores de Pelbor, Mario Burillo.

Asimismo, Burillo ha reconocido que cuando se reabra la empresa el día 1 de octubre tendrán que "reconquistar el mercado perdido" y ha explicado que "estamos dispuestos a realizar muchos sacrificios, pero no lo que nos presenta la empresa, sino un proyecto estable y de futuro".

El 16 de julio planteará una contrapropuesta el Comité de Empresa en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje de Teruel. "De una forma sensata hay que tomar las decisiones oportunas para reabrir la empresa el día 1 de octubre. Estamos esperando que se nos planteen otras medidas antes de ver qué sacrificios debemos hacer los trabajadores", ha indicado Burillo.

Para el portavoz del Comité, "lo más importante es la optimización de la productividad y el rendimiento de la empresa, con ello no sólo se reduciría la plantilla, sino que se incrementaría".

El matadero industrial de Calamocha abrió sus puertas en 1969 convirtiéndose en el punto de inflexión y el centro de servicios del Valle del Jiloca. Gracias a estas instalaciones, Calamocha ha alcanzado una alta cuota de trabajo y de bienestar de la que se benefician muchas poblaciones turolenses y por la cual se ha convertido en la capital administrativa de la Comarca.

Consulta aquí más noticias de Teruel.