El valor del Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) de Castilla y León se situó en 63 puntos en el segundo trimestre de 2010, once puntos por debajo del ICC del trimestre anterior y 7,6 puntos menos que su valor en el mismo trimestre del año 2009, según los datos aportados por la Consejería de Hacienda y recogidos por Europa Press.

En concreto, los consumidores son más pesimistas respecto a la situación actual (41) que respecto a sus expectativas (85), que abandonan el valor superior a 100 registrado en el trimestre anterior. En ambos indicadores se observa un retroceso en términos interanuales (-2,6 y -12,5 puntos respectivamente) y con respecto al primer trimestre del año (-4,7 y -17,2 puntos, respectivamente).

El Indicador de Situación Actual empeora respecto al mismo trimestre de 2009 por la valoración más negativa de la situación económica de Castilla y León (-2,8 puntos) y del hogar (-10,1 puntos) a pesar de la mejor percepción sobre el empleo (5,1 puntos) y, respecto al trimestre anterior, empeora la valoración de la situación económica de Castilla y León (-10,4 puntos) y del hogar (-5,8 puntos) y mejora ligeramente el empleo (2,2 puntos).

Según precisaron las mismas fuentes, los tres componentes del Indicador de Expectativas muestran una evolución negativa respecto al mismo trimestre del año anterior y de ellos destacan los componentes de la situación económica de Castilla y León (-14,5 puntos) y del hogar (-16,4 puntos) y, respecto al primer trimestre de 2010, también empeoran los tres componentes de expectativas: situación económica de la región (-20 puntos), situación económica del hogar (-17,1 puntos) y empleo (-14,4 puntos).

Los hombres,

"algo más optimistas"

Por sexos, los varones se muestran algo menos pesimistas que las mujeres: el ICC-CyL de los varones en el segundo trimestre de 2010 alcanza un valor de 65,2, frente al 61 de las mujeres y, con respecto al mismo trimestre del año anterior, tanto el ICC-CyL como sus dos indicadores (situación actual y expectativas) empeoran en ambos sexos, siendo las expectativas de las mujeres las que experimentan el mayor descenso (-16,4 puntos).

Respecto al primer trimestre de 2010, empeoran el ICC-CyL y sus dos componentes para ambos sexos: el indicador de situación actual experimenta un descenso muy similar para los hombres y para las mujeres (-4,6 y -4,8 puntos respectivamente), mientras que el descenso de expectativas es algo mayor en las mujeres (-19,5 puntos) que en los hombres (-14,7 puntos).

Por edades, los consumidores más jóvenes, de 16 a 29 años, son los menos pesimistas (76) y lo son considerando tanto el indicador de la situación actual (51,8) como el de expectativas (100,3) que destaca por mantenerse en un valor superior a 100 por quinto trimestre consecutivo.

En cambio, la población más pesimista es la de 45 a 65 años (58,1) y lo es también respecto a la situación actual (34,5); respecto a la situación futura los más pesimistas son los mayores de 65 años (76,5).

Respecto al trimestre anterior, empeora la confianza de los consumidores en todos los intervalos de edad aunque el colectivo de más de 65 años registra el mayor descenso en el indicador de situación actual (-7,7) y el de 16 a 29 años en el indicador de expectativas (-19,6 puntos).

Respecto del mismo trimestre del año anterior, empeora la confianza de los consumidores en todos los casos excepto jóvenes de 16 a 29 años respecto de la situación actual aunque el colectivo de más de 65 años registra el mayor descenso tanto en el indicador de situación actual (-7,9 puntos) como en el de expectativas (-23,6 puntos).

Más optimistas en el ámbito urbano

Teniendo en cuenta el tamaño del municipio, el indicador de confianza del consumidor más favorable lo muestra el ámbito semi- urbano (65,7), que también registra el indicador de expectativas más alto (89,1), y el indicador más pesimista se registra en el ámbito rural (60,9), donde también se registran las valoraciones más bajas de sus dos componentes, situación actual (38,3) y expectativas (83,6).

Respecto del trimestre anterior, el ICC-CyL empeora en todos los hábitats, registrándose los mayores descensos en el ámbito urbano tanto en el ICC-CyL (-12,8) como en sus dos componentes de situación actual (-6,5) y de expectativas (-19 puntos). La única excepción a los descensos es el incremento del indicador de situación actual en el ámbito semi-urbano (4,1 puntos).

En relación al segundo trimestre de 2009, empeora la confianza de los consumidores castellanoleoneses en todos los hábitats: sólo mejora ligeramente el indicador de situación actual en los medios semi-urbano y urbano (0,7 y 0,2 puntos, respectivamente).

En opinión de los consumidores de Castilla y León, los incrementos de precios serán mayores en el futuro y las expectativas de inflación han aumentado respecto al segundo trimestre de 2009 (22,2 puntos) y en menor medida respecto del trimestre anterior (2,3 puntos).

Los consumidores consideran que los tipos de interés serán mayores dentro de un año y lo creen en mayor medida que en el mismo trimestre del año anterior (sube 8,1 puntos) y, respecto al trimestre anterior, las expectativas apenas han variado (aumentan 0,3 puntos).

Sobre sus posibilidades de ahorro durante el próximo año, los consumidores creen que serán menores —la valoración de este indicador disminuye respecto al mismo trimestre del año anterior (-19,5 puntos) y respecto al primer trimestre de 2010 (-8,4 puntos)—, al igual que sus posibilidades de compra de bienes de consumo duradero, que serán menores dentro de un año —empeora su valoración respecto al mismo trimestre del año anterior (-18,7 puntos) y al trimestre anterior (-13,9 puntos)—.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.