A un total de 104 años de cárcel asciende el conjunto de penas que la Fiscalía de Valladolid solicita para cinco hombres de origen marroquí que se sentarán desde hoy en el banquillo de la Audiencia Provincial como presuntos responsables del asesinato de un compatriota, Abdelkrim Nabil, de 21 años y más conocido como Hafid Idrici, al que, tal y como sostiene el Ministerio Fiscal, tirotearon el 27 de abril de 2008 en la calle Panaderos para "ajustarle las cuentas" por asuntos de tráfico de drogas.

En su escrito de calificación provisional, al que tuvo acceso Europa Press en fuentes jurídicas, la acusación pública solicita las penas más duras, en concreto 34,5 años, para Badr M. como autor de un delito de asesinato consumado en la persona de Abdelkrim Nabil y de otros dos intentados sobre los jóvenes que acompañaban al fallecido el día del tiroteo, Domingo J.J. y Cristian R.I, quienes resultaron heridos, así como de un delito de tenencia ilícita de armas.

Para los otros cuatro encausados, Ahmed B, Abderrahim H, Habib El H. y Mohamed T, el Ministerio Fiscal solicita para cada uno 17 años de cárcel por el asesinato consumado, así como otro año y medio a mayores para el primero de ellos por tenencia ilícita de armas.

En concepto de responsabilidad civil, los cinco deberían de indemnizar, de forma conjunta y solidaria, a los familiares de la víctima mortal en la cantidad de 200.000 euros. Además, el fiscal pide a Badr M. que indemnice a Cristian R.I. y a Domingo J.J. con 38.000 y 24.240 euros, respectivamente, y con otros casi 6.000 a Sacyl por los gastos derivados de la asistencia de ambos heridos.

Una maleta con un zapato y periódicos.

Los hechos se remontan al mes de marzo de 2008, cuando uno de los procesados, Ahmed B, encargó a la víctima, Abdelkrim Nabil, la compra de una partida de hachís por la que el primero pagó 12.000 euros, si bien el segundo, en lugar de suministrarle la droga, le entregó a cambio una maleta en la que sólo había un zapato y periódicos.

A raíz de lo ocurrido, el cliente burlado trató de recuperar el dinero entregado o recibir la droga prometida, pero al no conseguirlo, siempre según la versión de la acusación pública, decidió dar a Abdelkrim Nabil un escarmiento, que se fraguó el 26 de abril de ese mismo año durante una reunión que Ahmed B. mantuvo en un bar de la Plaza Circula de Valladolid con parte de los procesados.

Así, se decidió concertar una cita con la víctima con el pretexto de realizar una transacción de droga, aunque el verdadero propósito era el de acabar con su vida, tarea que se había encargado al también procesado Badr M, a quien Ahmed B. había suministrado incluso la pistola que debía utilizar.

Finalmente, el 27 de abril se produjo el encuentro en la calle Panaderos, escenario al que Abdeldrim Nabil ('Hafid Idrici') llegó a bordo de un coche sustraído y en el que le acompañaban Domingo J.J. y Cristina R.I.

Fue entonces cuando el supuesto sicario, Badr M, silbó para llamar la atención de la víctima y cuando ésta detuvo el vehículo el primero, "de forma inesperada y sin que el conductor tuviera tiempo de reaccionar", esgrimió la pistola del calibre 9 milímetros que le habían suministrado para el 'trabajo'—no ha sido encontrada—y comenzó a disparar repetidas veces a corta distancia con la intención de acabar con la vida de sus tres ocupantes.

Lo logró en el caso del conductor, que recibió cinco impactos de bala en la espalda, el tórax, el abdomen y las extremidades, no así con sus acompañantes, Domingo J.J. y Cristian R.I, de 19 y 18 años, respectivamente, que lograron huir, el primero pese a recibir dos disparos en el antebrazo derecho y el brazo izquierdo y el segundo alcanzado en el brazo y antebrazo izquierdo y en el muslo derecho.

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