Así lo ha señalado durante una breve comparecencia judicial ante Pedraz, que investiga en sustitución de Baltasar Garzón la trama urbanística y de cobro de comisiones desarticulada con la 'operación Pretoria', que se habría gestado en los ayuntamientos barceloneses de Santa Coloma de Gramenet, Badalona y Sant Andreu de Llavaneres.

Según fuentes jurídicas, Torres ha señalado ante el juez que el dinero de esta cuenta provenía de una herencia y había sido traspasado previamente desde un banco en Suiza. Además, ha admitido su amistad con Alavedra, tal y como indicaba un informe de la Fiscalía que obra en la causa.

La compareciente fue imputada el 20 de mayo por Pedraz a partir de un informe que recoge información facilitada por las autoridades judiciales del Principado de Andorra.

A juicio del fiscal, existe un "paralelismo" entre la forma de operar de la cuenta andorrana de la que es titular Torres y la de Doris Malfeito, mujer de Alavedra. Además, un informe de la Guardia Civil pone de manifiesto que era en última instancia Alavedra quien controlaba la operativa de las dos cuentas.

Tanto la cuenta de Torres como la de Malfeito estaban gestionadas por Philip Mc Mahan Bolich —también imputado—, con quien Alavedra mantenía conversaciones telefónicas de forma mensual y que también era conocido por Torres.

Más de un millón de dólares

En estas conversaciones, Bolich informaba a Alavedra sobre el estado de sus cuentas hablando de la cuenta 'A' y 'B'. Según el informe policial, 'A' y 'B' sería la forma de referirse a las cuentas de las dos mujeres, ya que las operaciones de compraventa de acciones anotadas en ambas cuentas coinciden en el tiempo y valores, además de varias anotaciones encontradas en las agendas personales de Alavedra.

Cuando se procedió al bloqueo de las cuentas de Alavedra, la cuenta cuyo titular era Malfeito disponía de un saldo de 1.786.669 dólares y la que estaba a nombre de Torres contenía 945.503 euros.

En una conversación del 3 de septiembre contenida en un informe policial, Torres instaba a Alavedra a que la dejase "un poco rica".

El ex alto cargo de la Generalitat le reprochaba entonces que lo único que le había prometido era la subsistencia y que la mantenía desde hacía mucho tiempo. En esta misma conversación Alavedra explica a Torres que "tiene 50 millones más allí" y ella le reclama que tiene que ponerle algo que le prometió.