El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, aseguró que la actuación de la viceconsejera de Obras Públicas y Vivienda, María Felicidad Montero, es "un acto de prepotencia y desprecio hacia la representación oficial del Ayuntamiento de Málaga".

Según explicó el regidor en rueda de prensa, Montero, tras conocer que en un diario malagueño aparecía información sobre la propuesta del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), pidió a los técnicos municipales, reunidos con los de la Consejería, que abandonaran la reunión. En este sentido, De la Torre afirmó que la documentación que salía en prensa ya se lo habían comunicado al secretario general de Planificación y Ordenación Territorial de la Junta de Andalucía, Eduardo Tamarit.

No obstante, el primer edil manifestó ser "pragmático", incidiendo en que "lo que me importa es el plan". No obstante, pidió el cese de la viceconsejera si su actuación fue una decisión personal, o explicaciones si era conocida por la Junta. Asimismo, exclamó que espera que "jamás se le ocurra volver a echar de una reunión a alguien del Ayuntamiento de Málaga ni de ningún otro ayuntamiento andaluz".

Por otra parte, De la Torre también expresó que la Junta de Andalucía "ha chantajeado, ha presionado al Consistorio para conseguir la finalidad de Arraijanal", a la vez que incidió en que la Administración regional "ha hecho daño a la ciudad de Málaga", daño que "necesitan políticamente reparar".

Finalmente, De la Torre precisó que presentarán el planeamiento en los mismos términos hablados hasta ahora, pero abierto a un convenio de participación del Ayuntamiento en la expropiación de los suelos en los márgenes del cauce del río Campanillas. En este punto, afirmó que no habrán más reuniones con la Junta para discutir el documento, el cual se llevará a pleno a mediados del mes para su aprobación provisional y que posteriormente se presentará a la Junta. Así, el alcalde de la capital esperó que el Gobierno andaluz dé finalmente luz verde al planeamiento. PUERTO

Con respecto al paso de 900 metros cuadrados a 2.000 para ubicar el supermercado en la Esquina de Oro del puerto, lo que supondría un 14 por ciento de los 14.000 metros cuadrados autorizados para locales comerciales, el alcalde de Málaga señaló que desconoce la distribución física exacta y que se mantienen las mismas dimensiones que desde un principio se estableció —14.000 metros cuadrados—.

Por su parte, el presidente de la Diputación, Salvador Pendón, manifestó, cuestionado también por la implantación del supermercado en el puerto, manifestó que "no le gusta que en el mejor espacio de la ciudad se haga un supermercado", afirmando, además, que le sorprende que sea necesario una modificación de elementos "en la altura en la que estamos".

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