Sí, sí, como lo oyen. Las cajas andaluzas están muy dolidas (en su alma, que no es otra que sus cuentas de resultados) porque la Junta se gasta su dinerito en otras comunidades. Unos pocos ejemplos: la Consejería de Economía, precisamente su jefe político y administrativo, trabaja con el BBV, igual que la de Justicia; la Empresa Pública de Puertos de Andalucía sí que trabaja con una caja, pero es con la catalana La Caixa.

¿Y las universidades? Lo mismo: todas se han convertido en clientes del Santander de Botín, menos Huelva que permanece fiel a la entidad de su provincia, El Monte. La unión hace la fuerza. Con el nuevo banco, juntas, podrán abaratar costes y ser capaces de ofrecer servicios a precios con los que ahora no pueden competir con los grandes bancos y cajas. Y no sólo para vender, también esperan encontrar ventajas en sus compras.

Otro ejemplo: dos empresas, Prosegur y Securitas, les brean con sus precios en el transporte y custodia de fondos. Juntas comprarán más barato. Esperemos que entre todas sean capaces de recuperar los mercados perdidos.