Unos 19 millones de vehículos se desplazarán por las carreteras de Castilla-La Mancha durante las tres fases diferenciadas de la operación de verano 2010, la primera de las cuales comienza este viernes a las 15.00 horas, organizada por la Dirección General de Tráfico, según ha avanzado hoy el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz-Cano.

En rueda de prensa, acompañado por el subdelegado del Gobierno en la provincia, Javier Corrochano, Díaz-Cano ha señalado que unas 1.200 personas, entre agentes de la Guardia Civil y personal de Tráfico y de la Demarcación de Carreteras, trabajarán durante estos meses de verano para garantizar la seguridad en las carreteras de la Comunidad Autónoma.

En este contexto, el delegado gubernativo apeló a la responsabilidad para que la conducción se realice de forma segura, recordando que, aunque el número de personas fallecidas ha pasado de las 98 en 2003 a las 38 en 2009, hay meses como el pasado junio, durante el que perdieron la vida 19 personas en las carreteras de la región, que han arrojado cifras de mortalidad "excesivamente altas".

Así, ha recordado la necesidad de utilizar todas las medidas de seguridad existentes, como el cinturón de seguridad, el casco si se va en moto, y las sillas infantiles, de todo lo cual la DGT tiene previsto realizar campañas durante el verano, junto a otras sobre los peligros de conducir bajo los efectos del alcohol.

Preguntado por la existencia de obras en las carreteras de la Comunidad Autónoma y su influencia en la operación de tráfico de verano, Máximo Díaz-Cano ha señalado que las obras que existan se paralizarán durante los días que se desarrollan las tres fases especiales, es decir del 2 al 4 de julio, del 30 de julio al 1 de agosto y del 27 de agosto al 29 de ese mes, a fin de garantizar "la fluidez y la seguridad de la operación de tráfico".

Seguridad en verano

Por otra parte, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha ofreció distintas recomendaciones a los ciudadanos de cara al verano, durante el que también se reforzará la seguridad tanto en la costa como en las Ciudades Patrimonio de la Humanidad, como Toledo y Cuenca.

Respecto a los ciudadanos, ha ofrecido distintas medidas para cuando abandonen sus domicilios —como cerrar puertas y ventanas, no esconder ninguna llave cerca del domicilio o no dejar "pistas" de que la vivienda está abandonada—, y otras para cuando se esté en el lugar vacacional, como no perder nunca de vista el equipaje, bajar a la playa y la piscina lo imprescindible y "desconfiar" de sugerencias que hagan desconocidos que podrían ser "una treta".

Finalmente, Díaz-Cano, que ha avisado también de la disponibilidad de los hospitales de la región para las vacunaciones relacionadas con viajes en el extranjero —de las que hicieron uso cerca de 5.000 personas en 2009—, ha alertado especialmente con no dar información sobre nuestro destino vacacional en las redes sociales de internet, como medida de precaución.

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