Los Mossos d'Esquadra han detenido a seis personas en la comarca del Baix Ebre presuntamente relacionadas con una docena de estafas por el método del falso revisor de gas, y en una semana habrían conseguido 1.000 euros cambiando piezas de las instalaciones pese a no estar dañadas y firmar contratos de mantenimiento que los clientes no pedían.

Pese a que los detenidos trabajaban para una empresa legalmente inscrita en el registro de empresas autorizadas de instalación de gas, utilizaban métodos ilícitos para engañar a las víctimas, preferentemente ancianos, que desconocían la normativa de este tipo de inspecciones.

Los detenidos, de entre 24 y 46 años, vestían un mono de trabajo similar a las empresas de renombre y, argumentando que tenían que hacer una inspección rutinaria pero muy necesaria, se ganaban la confianza de las víctimas acreditando su condición de revisores mediante un documento que solo informaba de su pertenencia a la empresa, documento que no les autoriza a trabajar como técnicos.

Una vez revisada la instalación, siempre encontraban algún defecto y se ofrecían para repararlo al momento; la mayoría de veces era el cambio del regulador de la conducción del gas, bajo el pretexto que estaba caducado, algo que según las empresas autorizadas no puede pasar nunca.

Hecha la reparación, expedían una factura con precios claramente más altos que los del mercado y, además, les cobraban por contratos de futuro mantenimiento que las víctimas no habían pedido.

Los Mossos acusan a los detenidos, que pasaron ayer a disposición judicial, de nueve hechos en Roquetes, dos en L'Ampolla y uno en Tortosa.

La policía catalana recordó que los instaladores del gas tienen que ir debidamente acreditados y aportar la identificación que les identifica como tal, expedida por la Generalitat.

Consulta aquí más noticias de Tarragona.