Según relata el fiscal en su escrito de acusación, consultado por Europa Press, los hechos sucedieron la noche del día 1 de enero de 2008, cuando el padre del acusado, A.D.G., llegó al salón del domicilio familiar portando tres escopetas, "pues momentos antes había estado realizando disparos al aire en el jardín de la casa, ya que al parecer se sentía molesto por los petardos que los vecinos de la calle lanzaban al celebrar el Año Nuevo".

Tras ello, el encartado decidió retirarse a dormir a su habitación, pero, una vez allí, oyó ruidos procedentes del salón "que le alertaron", por lo que decidió subir de nuevo al mismo para ver lo que pasaba, observando a su llegada que su padre se encontraba "amenazando" a su madre, M.G.M., ya que "la estaba encañonando al tiempo que le decía 'os voy a matar a todos'".

Así, y al ver a su padre portando esas armas, decidió intervenir "a fin de poner a salvo" a su madre de la agresión de la que podría ser objeto, cogiendo una de las escopetas y dirigiendo a su padre a la cocina, pero en ese momento este último "le encañonó" con una de las escopetas que portaba, lo que motivó que el acusado disparara a su padre en dos ocasiones, alcanzándole en la mano izquierda y en el costado.

Cuchillo monocortante

Al verse herido y con la mano izquierda "prácticamente desprendida de su cuerpo", A.D.G. dejó caer al suelo las escopetas que portaba y sacó del bolsillo del batín un cuchillo de hoja monocortante, con el que amenazó de nuevo con matar a todos los miembros de la familia, saliendo entonces de la cocina.

Según el fiscal, esto "hizo creer" al imputado que su padre quería agredir nuevamente a su madre, por lo que, "dejando también caer la escopeta con la que había disparado, tomó un cuchillo jamonero y fue en busca de su padre, al que consiguió frenar en el 'hall' de la casa, justo antes de acceder al salón", añadiendo que, en ese lugar, el acusado "consiguió distraer de nuevo la atención de su padre, y para ello le infirió varios cortes en la cara".

Tras ello, se inició un forcejeo entre ambos, pues el acusado "pretendía desarmar" a su padre, que esgrimía en su mano derecha un cuchillo cortacabos. Así, y estando ambos en el suelo, el encartado —que se situaba encima de la víctima— puso en el cuello de su padre el cuchillo jamonero y le realizó varios cortes.

Dos desgarros en el corazón

Una vez consiguió desarmar a su progenitor, "y con la intención de acabar con su vida", le asestó hasta tres golpes con el cuchillo en el pecho, que ocasionaron dos desgarros en el corazón de su padre. Tras ello, la víctima quedó "inmóvil y moribunda" en el suelo del hall de la casa con su hijo al lado, hasta que llegaron los equipos de emergencia y certificaron su fallecimiento.

Por estos hechos, la Fiscalía pide para el acusado ocho años de prisión por un presunto delito de homicidio, aunque tiene en cuenta la circunstancia modificativa de legítima defensa. El procesado será juzgado a partir del próximo día 5 de julio por un jurado popular.

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