Nada más iniciarse las obras del acceso norte por carretera a Sevilla (la que unirá la capital con Brenes) ha surgido el primer problema. El proyecto, que en principio estaba previsto que estuviera en funcionamiento a finales de este año, podría ver retrasada su inauguración. La construcción del paso superior que debía salvar la vía del tren que une Sevilla con Cádiz se encuentra paralizada.

La empresa adjudicataria de la obra se ha encontrado con la sorpresa, cuando ya había iniciado la construcción de la estructura de este paso superior, de que un acuerdo entre el Ministerio de Fomento y la Junta (posterior a la elaboración del proyecto) preveía el desdoblamiento de esa línea ferroviaria; es decir, el tendido de una vía paralela. De esta manera, el paso previsto en el proyecto inicial ya no es viable y la Administración autonómica tendrá que elaborar uno nuevo.

¿Por qué no es viable? Porque antes sólo había que salvar una vía y ahora además hay que dejar espacio para la que conformará el desdoble ferroviario previsto. Se trata, por tanto, de una cuestión de longitud; el paso inicialmente proyectado resulta ya demasiado pequeño.

«Va a buen ritmo»
Obras Públicas asegura que las obras, pese a este contratiempo, marchan a buen ritmo y que no se prevé ningún retraso en la finalización de las mismas. Sin embargo, fuentes de la empresa adjudicataria afirman que la construcción de la estructura del paso superior, que ya se había comenzado, se encuentra ahora paralizada.

La solución, aún debe esperar

Los organismos responsables de estos proyectos, Ministerio de Fomento y Junta, mantienen en estos momentos conversaciones para tratar de elaborar un nuevo proyecto que permita salvar el contratiempo surgido en la construcción del acceso norte a Sevilla. Renfe, desde el pasado 1 de enero el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, queda al margen, ya que el desdoblamiento de la línea depende directamente de Fomento.