Desplegadas 23 patrullas militares para vigilar los montes en 29 municipios gallegos para prevenir incendios

En la fase inicial se movilizarán un centenar de efectivos, que pueden alcanzar los 300 si hubiese un riesgo muy alto de incendios
Nota De Prensa Sobre Incendios Forestales
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EP/REMITIDO

La 'Operación Centinela Gallego' ha iniciado este jueves el despliegue de 23 patrullas de militares para vigilar los montes pertenecientes a 29 municipios de las cuatro provincias de Galicia.

Este operativo, que se mantendrá hasta el 30 de septiembre, comienza con un nivel de esfuerzo medio, que podría aumentar a 50 patrullas en nivel alto y a 75 en nivel muy alto, si las condiciones meteorológicas y el riesgo de incendios lo requiere.

De la base General Morillo de Figueirido (Pontevedra), perteneciente a la Brilat, partieron a primera hora de la mañana las primeras cuatro patrullas, que recorrerán los ayuntamientos de Mondariz, Ponteareas, Salceda de Caselas, Salvaterra de Miño, Arbo, A Cañiza y Crecente, pertenecientes al Distrito Forestal XVII de O Condado-Paradanta, y a la localidad de Melón, que pertenece al Distrito Forestal XI de O Ribeiro-Arenteiro (Ourense).

Está previsto que durante el mes de agosto algunos efectivos de la Brilat de Figueirido se desplieguen también en zonas del interior de Lugo. A esta provincia acudirán cuatro patrullas pertenecientes a otras unidades de la Brilat con sede en el acuartelamiento Cabo Noval, de Siero (Asturias), y en la base El Empecinado, de Valladolid.

Los municipios asignados en este caso son O Saviñao, Chantada, Carballedo y Rodeiro, del Distrito Forestal VIII de Terra de Lemos, y el Ayuntamiento de Rodeiro (Pontevedra), situado en el Distrito Forestal XVI de Deza-Tabeirós.

En la provincia de A Coruña se produjeron algunas novedades con respecto a la campaña de 2009, en la que las patrullas se habían desplazado principalmente en el área de Cedeira y Ortigueira. Este año el Tercio Norte de Infantería de Marina de la Armada, con sede en Ferrol, aportará cinco patrullas a los municipios de Outes, Noia, Porto do Son, Ribeira, A Pobra do Caramiñal, Boiro y Lousame, del Distrito Forestal IV de Barbanza, y también a los de Carnota y Muros, del Distrito Forestal V, de Fisterra.

A la provincia de Ourense se destina el mayor número de patrullas, ocho, procedentes de la Brigada de Infantería Acorazada Guadarrama XII de Madrid y al Regimiento de Caballería Farnesio de Valladolid. Sus destinos están en Viana do Bolo, A Gudiña, Ríos, A Mezquita, en el Distrito Forestal XIV de Verín-Viana, y en Lobios, Muiños, Calvos de Randín y Baltar, del Distrito XV correspondiente a la comarca de A Limia.

Cien efectivos

En total, todo este esfuerzo, en su fase inicial, involucra a unos cien efectivos de las Fuerzas Armadas. Entre los medios materiales, también se encuentran dos helicópteros de la Armada, a los que la Xunta podría recurrir en caso de que aumentase el nivel de esfuerzo. Así, con un nivel de esfuerzo alto, el número de militares ascendería a 200 y, en el caso de que el riesgo de incendios fuera muy alto, se desplegarían 300 militares.

"La misión en principio no es de extinción de incendios, sino de vigilancia", explicó el comandante Miguel Ángel García Menéndez, jefe de Operaciones de la Brilat de Figueirido, "pero existe lo que es el auxilio ante determinadas situaciones", añadió. Con el anuncio de tiempo inestable para los primeros días de julio, según comentó, un "mal día" desde el punto de vista meteorológico se convierte en un día "bueno" para la operación.

"La semana que viene parece ser que es complicada", añadió García Menéndez. "Pero con la presencia disuasoria y el resto de medios que tiene la Xunta, esperamos cumplir con éxito la misión", apostilló. El jefe de Operaciones de la Brilat señaló que la "principal baza para saber dónde existe mayor riesgo y dónde aplicar mayor vigilancia" radica en el "contacto permanente" con la Guardia Civil y las Policías Locales de los ayuntamientos.

También se refirió al "buen recibimiento" de los efectivos militares por parte de la población civil. De hecho, las patrullas están "incrustadas entre la población", precisó García Menéndez, y su despliegue es "permanente" en el campo. Así, animó a la ciudadanía a que, en caso de que "tenga conocimiento de algo, informe a nuestras patrullas y a su vez nosotros informaríamos a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad".

CAMPAÑA 2009

Durante la Operación Centinela Gallego desarrollada en 2009 en todo el verano se movilizaron un millar de militares, que recorrieron unos 425.000 kilómetros y alertaron de unas 200 incidencias por incendios y conatos de fuego. La misión de las patrullas es vigilar y mantener una presencia disuasoria en las zonas asignadas, facilitar información temprana a los servicios de extinción, y notificar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad acerca del personal que pudiera estar implicado en la comisión de incendios forestales provocados.

El origen de la 'Operación Centinela Gallego' se remonta a los meses de julio y agosto de 2006 con motivo de la ola de incendios que afectó a los montes gallegos y que requirió el despliegue de efectivos militares en la denominada 'Operación Bruxa'. El primer protocolo de actuación entre la Xunta y el Ministerio de Defensa se remonta a la campaña de 2007. Los buenos resultados llevaron a reeditarla en 2008 y 2009, con los lemas 'Humo' y 'Vigía', respectivamente.

Cada patrulla estará en contacto con una "célula de seguimiento", encabezada por un "oficial de enlace" que, en el caso de la provincia de Pontevedra, tiene al mando al capitán Manuel Muñoz, quien prevé que la climatología de este verano y las lluvias de los meses pasados marquen el desarrollo de esta nueva campaña. "Cada año vamos aplicando las lecciones aprendidas y mejorando", indicó. No obstante, por su experiencia en misiones anteriores, el capitán Muñoz aseguró que "siempre se ha desarrollado con la mayor normalidad".

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