'Águila Roja'
Los protagonistas de 'Águila Roja'. RTVE

España es un país "muy caro" para hacer televisión. Así lo reconoce Daniel Écija, presidente de la productora Globomedia, que pone como ejemplo Aguila Roja, una serie que producen para TVE y que es un éxito rotundo de audiencia pero que "económicamente no es rentable".

Para Écija el futuro de la producción televisiva, tras la irrupción de nuevos canales con la TDT, pasa necesariamente por menos presupuesto para elaborar contenidos y un mayor número de canales de distribución para explotarlos.

Durante la sesión inaugural del Curso de Ficción en Televisión en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, Écija ha señalado que la "segmentación de audiencias" que ha traído consigo la TDT significa "menos dinero" para producir ficciones para la pequeña pantalla, aunque se ha mostrado optimista sobre la posibilidad de explotar "nuevos canales de distribución".

La segmentación de mercados que ha traído la TDT significa menos dinero para producir ficciones En este sentido, ha destacado las oportunidades de Internet como nuevo medio en que rentabilizar las series de la productora, aunque ha reconocido que al ser un medio "tremendamente anárquico y libre" es difícil "meterle una tarifa económica" para que vender una serie en la Red sea rentable económicamente.

Sobre los planes de futuro de la Globomedia, ha asegurado que el próximo año la empresa "va a ir muy fuerte", con tres o cuatro películas, además de las series que actualmente produce para varias cadenas generalistas.

Respecto a Águila Roja, la ficción que produce para TVE, ha indicado que "es tremendamente rentable" en términos de "satisfacción", pero ha reconocido que "económicamente no es rentable". Además, ha indicado que "la última palabra" de su continuidad a medio y largo la tendrá TVE y "la penúltima, el público".

En su conferencia, Écija ha subrayado que el crecimiento de inversión en producción de series de ficción en España "no tiene igual en otro país del mundo". Así, ha destacado que en 1992 había en el país menos de 35 productoras, mientras que en 2009 ese número era de 242. Asimismo, la facturación de esas empresas ha pasado de 154 millones de euros en 1992 a 2.231 millones de euros en 2008.

No obstante, a pesar de este crecimiento, ha asegurado que "España es un país muy complicado y muy caro para hacer televisión", debido en parte a que la audiencia está "muy repartida por edades" y hay que tratar de llegar al máximo público posible. "La rentabilidad pasa por llenar el patio de butacas", ha subrayado.