Recibió la noticia en casa, con la tranquilidad de quien no se espera el premio. Está sorprendido y satisfecho.

¿Le costó mucho esfuerzo llegar hasta donde está?

Lo más difícil es abrir la mentalidad de los demás; de los compañeros, de los profesores... Pasarán muchos años hasta que nadie se asombre de vernos en todas partes con total naturalidad.

¿Qué recuerda con más cariño de la universidad?

Todos los ratos que pasé allí. La considero como mi segunda casa. Tengo presentes desde las clases hasta la biblioteca.

¿Y lo más duro?

Que siempre tienes que estar demostrando que sabes y que puedes. No sólo ocurre en la universidad, también pasa en el trabajo y en la sociedad. Desde que sales de la puerta de casa tienes que estar demostrando todo.

¿Cómo es su vida diaria?

Compagino los estudios con el trabajo. Me quedan cuatro asignaturas para terminar psicopedagogía, así que espero concluir este curso. Además, trabajo en una empresa municipal de inserción laboral. Es duro, pero se sobrelleva.

¿A qué le gustaría dedicarse en el futuro?

Mi ilusión es trabajar en orientación, que es mi vocación y para lo que estoy formándome. De todas formas en mi trabajo también estoy muy contento con lo que hago y con todos mis compañeros.

El día 28 recogerá su premio. ¿Cómo vivirá ese día?

Con mucha alegría y satisfacción. Iré bien vestido, con traje de chaqueta, y estaré arropado por toda mi familia.

BIO

Tiene 30 años y es diplomado en Magisterio. Cuando tiene tiempo escucha música, ve la televisión y lee.