Metro de Madrid se vio obligada este martes a cerrar todas sus estaciones, pasadas las 6 horas de la mañana y minutos después de su apertura, debido a la huelga de trabajadores del suburbano contra los recortes salariales y al "incumplimiento de los servicios mínimos en toda la red", lo que dejó sin transporte a unos dos millones de usuarios. Los viajeros fueron desalojados a pesar de que muchos de ellos esperaban en los andenes. Más tarde, se decidió abrir las estaciones, pero únicamente para informar a los usuarios de que no hay servicio.

El Gobierno regional ya ha anunciado que abrirá expedientes, que pueden acabar en despidos, y "habrá sanciones" contra los trabajadores por no cumplir los servicios mínimos. Sin embargo, los empleados del suburbano han ratificado en asamblea secundar este miércoles otra' huelga total'.

El cierre podría modificarse si cambia el desarrollo de la huelgaLas líneas afectadas este martes son todas las de Metro de Madrid, confirmó un portavoz. Los piquetes informativos desplazados a las cocheras lograron evitar que ningún convoy saliera en la apertura. Así, en las estaciones sólo están los trabajadores de limpieza y de seguridad.

"Metro de Madrid informa que, con motivo del incumplimiento de los servicios mínimos establecidos, no se presta servicio en toda la red de metro. Rogamos abandonen las estaciones", señalaba por megafonía el suburbano a primera hora de la mañana. El enfado y la confusión entre los viajeros empezaba a crecer y muchos ya buscaban otras alternativas para llegar a sus destinos.

"Tenemos que coger un avión dentro de unas horas y tenemos que marcharnos hacia el aeropuerto. No hay forma de llegar. Ahora nos va a tocar coger un taxi y pagar mucho dinero", manifestaron unas ciudadanas portuguesas que pretendían coger el metro en la estación de Sol. Otra mujer se acercó, visiblemente indignada, a los agentes de seguridad y les preguntó: "Ahora, ¿cómo llego yo a trabajar?". "Es una vergüenza", decía la mayoría. Sólo unos pocos se atrevían a decir que "hay que apoyarlos".

Entre las muchas personas que llegaron tarde a sus puestos de trabajo se encuentran varios ediles del Ayuntamiento de Madrid, que no llegaron a tiempo al pleno, donde el portavoz de IU, Ángel Pérez, justificó la postura de huelga de los trabajadores.

Otras alternativas de transporte

La Consejería de Transportes indicó que la huelga podría ser paliada en parte por las líneas de autobuses de la EMT y del tren de Cercanías que, dijo, tienen "capacidad de reacción". El taxi también se convirtió en otra alternativa y creció un 30% la demanda de servicios. EMT informó a 20minutos.es de que opera al 100% de su capacidad, cuando normalmente es al 95%. La compañía confirmó también que "la demanda se ha multiplicado" y, aunque el servicio ha aumentado, es "imposible evitar las colas en las dársenas" y el caos en los intercambiadores. Sobre el colapso que ha sufrido su página web, EMT asegura que a lo largo de la mañana del martes recibió diez veces más visitas de lo habitual.

Ahora, ¿cómo llego yo a trabajar? Por su parte, las pantallas informativas y la megafonía de Renfe también informaban a los viajeros de que "ante la huelga convocada en Metro", se recomendaba a los usuarios que continuasen su trayecto en las líneas de Cercanías como alternativa a la red del suburbano. Renfe confirmó a este diario que hay circulaciones especiales en la zona de la capital, entre estaciones como Atocha y Chamartín. En concreto, circulan 30 trenes más de los previstos. La compañía indica que "se nota mayor presencia de viajeros en las estaciones y que los trenes están más llenos de lo normal".

Ante la imposibilidad de coger el metro, muchos recurrieron a coger el coche y las carreteras madrileñas lo notaron. La hora punta se adelantó y se prolongó varias horas. La DGT informó de que "hubo un 20% más de tráfico" y había muchos problemas "sobre todo en los accesos a Madrid capital por la zona sur y oeste". Lo peor se produjo en la carretera de Toledo, entre Getafe y Villaverde; en zonas de la M-40 y en la carretera de Extremadura.

"Éxito" para los sindicatos

Ante este caos, los secretarios generales de UGT y CC OO en Metro de Madrid, Teodoro Piñuelas e Ignacio Arribas, calificaron de "éxito" la huelga. "El seguimiento ha sido total, no está saliendo ningún tren", ha confirmado Arribas sobre una jornada de paro en la que, según Piñuelas, no se ha producido ningún incidente y en la que los piquetes "son más informativos que nunca"; porque los trabajadores, ha agregado, "no necesitaban más argumentos para secundar los paros".

Lo que pretenden los sindicatos es hacer un chantaje a la ciudad de Madrid Ambos dirigentes han afirmado que la jornada se ha iniciado como tenían previsto y han recordado que avisaron de que los trabajadores no garantizaban los servicios mínimos. Teodoro Piñuelas ha añadido que le parece bien el cierre de las estaciones "hasta que se llegue a un acuerdo", hasta que se respete "lo acordado en el convenio". "Desde el comité de huelga seguiremos en contacto con la dirección para cerrar el asunto satisfactoriamente", han manifestado.Ambos sindicatos acusaron más tarde a la Comunidad de imponer unos servicios mínimos "abusivos".

Mientras, el consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, José Ignacio Echeverría, ha asegurado en Telemadrid que la huelga en el metro es un paro "irresponsable, insolidario y salvaje". Lo que pretenden los sindicatos es hacer un chantaje a la ciudad de Madrid". Sobre la negociación, Echeverría dijo que "mientras no haya servicios mínimos no habrá ninguna reunión". "Incumplir los servicios mínimos es ilegal y puede contraer repercusiones penales", añadió. "Metro está funcionando", pero "la huelga ya no es huelga", sino "el incumplimiento de los servicios mínimos, que es un delito". Esperanza Aguirre, presidenta regional, ha ahondado en este aspecto asegurando que los huelguistas "no tienen derecho a poner en jaque a 6,4 millones de madrileños" ni a "chantajearlos".

"Disculpas"

Echeverría ha opinado, además, que los empleados de Metro "son unos trabajadores privilegiados de la Comunidad de Madrid" y ha criticado que no quieran asumir los "sacrificios" que el Gobierno regional ha aplicado a "todos", sin establecer "funcionarios de primera y de segunda". Como conclusión, pidió "disculpas a los madrileños" y afirmó que "se está aciendo todo lo posible para encontrar una solución lo antes posible".

Por su parte, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía Elena Salgado expresó su máximo respeto por el derecho a la huelga de los trabajdores de Metro de Madrid, pero también pidió que se respeten los servicios mínimos. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha anunciado, por último, que va a solicitar que se tomen las más severas medidas disciplinarias contra los convocantes de la huelga.

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