Se eleva a 88 los detenidos por relación con el terrorismo islamista en 2005

La detención el lunes en varias ciudades españolas de dieciséis presuntos miembros de un grupo dedicado al adoctrinamiento y reclutamiento de muyahidines para Irak eleva a 88 el número de personas detenidas este año en España relacionadas con el terrorismo islamista, según el Ministerio del Interior.

El mayor número de detenciones de presuntos terroristas islamistas en 2005 corresponde a las operaciones "Tigris"y "Sello", desarrolladas en Barcelona, Madrid, Valencia y Cádiz en la segunda quincena de junio y que permitieron el arresto de 18 y 5 personas, respectivamente.

La primera de ellas permitió desarticular una red vinculada a la rama iraquí de Al Qaeda "Ansar el Islam", mientras que la operación "Sello" se refería a personas supuestamente vinculadas con los atentados del 11-M.

La otra gran operación de este año supuso la detención de seis marroquíes, cuatro sirios, un egipcio, un palestino y un argelino en la denominada operación "Saeta", que se desarrolló en abril en varios municipios de Madrid en vísperas del primer aniversario del suicidio en un piso de Leganés de siete de los autores de los atentados del 11-M.

Los trece arrestados en esta operación quedaron en libertad después de declarar en la Audiencia Nacional.

Entre las detenciones más importantes de 2005, la primera se produjo el 18 de enero en Bilbao cuando fue arrestado el argelino Tahar Izerouel, en el marco de un sumario instruido por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que investigaba diversos casos relacionados con las actividades de integristas islamistas en España.

El 1 de febrero fueron detenidos en la localidad madrileña de Leganés, en relación con el 11-M, cuatro miembros de una familia marroquí, mientras que en los dos días siguientes se detuvo a otras dos personas en Madrid y Melilla.

La siguiente operación contra el integrismo islamista se desarrolló el 8 de marzo en la localidad madrileña de Fuenlabrada, con la detención del marroquí Jaouad el Bouzrouti, presunto colaborador del suicida Allekema Lamari.

Otras tres personas fueron detenidas en marzo -una en Madrid y otras dos en la cárcel de Ceuta-, mientras que en abril, además de la citada operación "Saeta", se detuvo a un marroquí relacionado con la compra de explosivos en el centro de internamiento de inmigrantes de Algeciras.

En el mes de mayo, en el marco de la operación "Astra", desarrollada en Madrid y Granada, se detuvo a tres personas, presuntos traficantes de armas y drogas, relacionados con la financiación del 11-M.

Tras las detenciones en junio en las operaciones "Tigris" y "Sello", en la segunda mitad del año, el 8 de septiembre, una reclusa franco-magrebí de la cárcel de Zuera (Zaragoza) fue imputada de un delito de terrorismo por su relación con el presunto terrorista islamista Redouan Ben Fraima, sospechoso de preparar un atentado contra el "ferry" del Estrecho.

El pasado 23 de septiembre, la Policía detuvo en el aeropuerto de Melilla a un argelino con documentación falsa que estaba reclamado internacionalmente por su pertenencia al Grupo Islámico Armado (GIA) argelino.

Dos meses después, el 23 de noviembre, la Guardia Civil detuvo en las provincias de Alicante, Granada y Murcia a once personas -de las que cuatro ingresaron en prisión- acusadas de integrar una célula que proporcionaba financiación y prestaba apoyo logístico al Grupo Salafista para la Predicación y el Combate argelino (GSPC), vinculado a Al Qaeda.

Aunque de las conversaciones telefónicas que les fueron intervenidas se desprendía que tenían la intención de "hacer algo muy gordo en Madrid" estas Navidades, fuentes jurídicas informaron de que estas intenciones eran "muy incipientes", ya que aún no habían fijado objetivos ni tampoco habían obtenido explosivo para poder perpetrar un atentado.

Tampoco tenían planes para cometer atentados inminentes, según Interior, los siete detenidos el 9 de diciembre en la Costa del Sol que constituían un grupo estructurado y jerarquizado dedicado a la delincuencia común, con la que obtenían dinero que desviaban a Argelia para financiar y dar apoyo logístico al GSPC.

La última detención en relación con el terrorismo islamista hasta las del lunes se produjo el pasado viernes y fue la del argelino Hichem Canit, arrestado en Alicante y acusado de colaborar estrechamente con la célula de apoyo al GSPC desarticulada el 23 de noviembre en esa ciudad.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento