Las empresas familiares de la Región atisban la salida de la crisis en el segundo semestre de 2010, según un estudio

La falta de demanda y el aumento de competencia son las principales dificultades de empresas, que optan por reducir gastos

Las empresas familiares de la Región de Murcia son "optimistas" frente a la actual situación de crisis económica y prevén una "leve mejoría" en los próximos seis meses que pueda situar su crecimiento en valores cercanos a cero para "atisbar" la salida de la crisis y comenzar poco a poco el periodo de recuperación a partir del segundo semestre de 2010, según refleja el tercer Barómetro del Observatorio de la Empresa Familiar en la Región.

Este estudio, que incluye los resultados del primer semestre de 2010, ha sido elaborado por la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur) y por la Cátedra de Empresa Familiar de la Universidad de Murcia, recoge la opinión de 69 empresas familiares representativas del tejido económico regional por medio de una encuesta electrónica a sus directivos elaborada el pasado mes de abril.

El coordinador del Barómetro, miembro de la Cátedra, Daniel Jiménez, quien compadeció en rueda de prensa junto al director del Instituto de Fomento (INFO), Juan José Beltrán, y del presidente de Amefmur, José María Tortosa, explicó que el estudio refleja la situación de las empresas familiares de la Región de Murcia, que representan unas 45.000 en total y suponen el 85 por ciento del tejido empresarial total de la Comunidad Autónoma.

En concreto, el porcentaje de empresas murcianas que han mejorado su situación frente al que ha empeorado, esto es el saldo neto, muestra un balance negativo de -30,88 por ciento en el primer semestre de 2010, lo que representa una ligera mejora respecto al -30,99 por ciento del segundo semestre de 2009, mientras que la previsión para el segundo semestre de 2010 se eleva a valores cercanos al cero por ciento.

Las opiniones de los empresarios familiares murcianos reflejan también un saldo neto de -70,59 por ciento respecto a la situación de la economía española en el primer semestre de 2010, un -66,18 por ciento para la economía murciana, y un -55,88 por ciento para la economía de sus respectivos sectores, aunque en todos los casos se prevén mejorías de cara al segundo semestre del año.

Así pues, mientras que las expectativas de la economía de las empresas familiares murcianas ascenderá al cero por ciento en el segundo semestre de 2010, la economía del sector y la murciana rondarán el -20,59 por ciento y la economía española mejorará hasta el -30,88 por ciento. En cualquier caso, del estudio se desprende que las empresas familiares de la Región "sufren las consecuencias de la crisis económica, pero la resisten mejor que el resto".

En resumen, el estudio indica que las empresas familiares de la Región "parecen haber superado ya lo peor de la crisis y que se vislumbra un escenario de mantenimiento de la situación y, en su caso, cierta consolidación", aunque el barómetro advierte que "está por ver si la subida del IVA, prevista a partir de julio, y las medidas de ajuste del Gobierno central confirman o invierten la tendencia de recuperación".

Evolución de la actividad empresarial

No obstante, Jiménez indicó que la situación que refleja el estudio para el primer semestre "indica que todavía no han salido de la crisis" y que, respecto a las causas de esa situación, las empresas familiares se han visto afectadas "principalmente por la reducción drástica de los ingresos por las ventas que ofrece un saldo neto del -51,47 por ciento y el precio de las ventas que se sitúa en el -49,25 por ciento".

Sin embargo, indicó que se ha producido una disminución "más moderada" en otras variables como el número de inversiones realizadas (-23,53 por ciento) y el número de trabajadores (-27,94 por ciento), que han bajado "con el objetivo de adaptar la capacidad productiva de las empresas a la situación actual de menor actividad".

Por el contrario, Jiménez destacó que el dato positivo es que "las exportaciones se han mantenido estables con una leve reducción, de forma que rondaron el -1,54 por ciento en el segundo semestre de 2008, el -7,35 por ciento en el segundo semestre de 2009, hasta pasar al -3,39 por ciento actual".

En todos los casos, el coordinador del estudio avanzó que las perspectivas para los próximos seis meses es que todas estas variables "evolucionen positivamente". Así, en el segundo semestre de 2010, los empresarios prevén que las exportaciones crecerán hasta el 5,08 por ciento, la cifra de negocios hasta el -2,94 por ciento; las inversiones hasta el -4,41 por ciento; el empleo al -11,76 por ciento; y el precio de venta al -13,24 por ciento.

Precisamente, tanto Tortosa como Beltrán consideraron como "claramente positivas" las expectativas de la exportación para los próximos meses, puesto que eran una "asignatura pendiente" para las empresas murcianas hasta ahora y puede convertirse en un "resultado muy bueno de la crisis económica para suplir la falta de demanda de los mercados local y nacional" y muestra de la "capacidad de adaptación de las compañías familiares de la Región".

El análisis en detalle de la cifra de negocios, número de trabajadores e inversiones realizadas, permiten obtener el indicador de confianza empresarial, que mide el pulso de la actividad económica. Así, el Barómetro destaca que la confianza de los directivos de las empresas familiares ronda el -20,34 por ciento, en un nivel similar al del último semestre de 2009 (-21,92 por ciento).

Estos datos "dan a entender que no se atisban todavía los brotes verdes", aunque Jiménez indicó que este indicador se puede dividir en dos variables: resultados variables y expectativas de crecimiento". Así, manifestó que los resultados reales "han crecido desde el -43,7 por ciento al -34,3 por ciento entre el segundo semestre de 2009 y el primer semestre de 2010".

Por el contrario, las expectativas de los empresarios se han visto reducidas en ese mismo periodo del -0,2 por ciento al -6,4 por ciento, porque ellos mismos "esperaban que se saliese de la crisis con mayor rapidez".

En cuanto a los factores que realmente dificultan la actividad empresarial, Jiménez destacó la demanda para el 91,2 por ciento de los empresarios en el primer semestre de 2010, seguido de la competencia que ha pasado del tercer al segundo lugar con el 52,9 por ciento, y la financiación que es el factor que impide seguir creciendo para el 41,2 por ciento.

Ante esta situación, la tercera parte de las empresas (33,8 por ciento) ha optado por acciones que llevan a reducir gastos que no son realmente necesarios para ofrecer unos precios más bajos, mientras que la segunda estrategia más seguida por las empresas familiares (23,5 por ciento) ha sido el servicio al cliente para tenerlo contento. A continuación se situó la innovación (19,1 por ciento) y la calidad (17,6 por ciento).

El barómetro valoró muy especialmente la confianza en la familia, que Jiménez consideró "realmente importante" en esta situación de crisis. Así, el 31,8 por ciento cree "fundamental que los directivos tengan experiencia", mientras que, en segundo lugar, el factor más importante (44,1 por ciento) es el compromiso y que los miembros de la empresa familiar "se sientan plenamente involucrados y aporten apoyo financiero o de cualquier otro tipo para salvar los negocios".

En este contexto, las empresas familiares demandan a las administraciones una reforma laboral en primer lugar, seguida por una reducción de los impuestos a las empresas (secundadas en ambos casos por el 69,1 por ciento de las empresas) y la puesta en macha de medidas como concesión de préstamos o subvenciones a la I+D. De cara al futuro, al 33,8 por ciento de los directivos encuestados mostró su preocupación por el sistema financiero, el 30,9 por ciento por el consumo, y el 19,1 por ciento por la reforma laboral.

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