En la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces, Herrera recordó que su partido registró el pasado 13 de abril una proposición no de ley ante la Comisión Constitucional del Congreso pidiendo al Gobierno que se quejase ante el Vaticano por las declaraciones de Bertone.

Sin embargo, la Mesa de la Cámara le reclamó que eliminara del texto todos aquellos términos que pudieran atentar contra el honor del secretario de Estado del Vaticano, en concreto la palabra "difamar", que finalmente sustituyó el pasado 21 de mayo por "ofender", pero ésta tampoco gustó a los miembros del gobierno de la Cámara Baja.

Tras la corrección definitiva del texto, el diputado ecosociaslita volvió a presentar su proposición no de ley para su debate en la Comisión de Asuntos Exteriores. No obstante, de nuevo se ha encontrado con el rechazo de la Mesa del Congreso, que no ha calificado su iniciativa por los votos en contra que han emitido los cuatro diputados 'populares' y el nacionalista catalán, mayoría frente a los cuatro que suman PSOE y PNV.

Atentado contra los derechos de los diputados

Tras considerar que esta decisión del órgano de gobierno de la Cámara Baja supone "un atentado claro contra los derechos de los diputados", Herrera advirtió de que si la Mesa del Congreso no reconsidera su postura, presentará un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.

Dicho esto, se preguntó si a partir de ahora este órgano tampoco va a calificar todas aquellas iniciativas que versen sobre las declaraciones o acciones de los representantes de terceros países, entre los que citó Cuba, China o Guinea Ecuatorial.

Herrera avanzó en este sentido que su partido va a registrar una serie de iniciativas en el Congreso que afectan a las actuaciones de países como los mencionados con el fin de comprobar cuál es la posición que el PP y CiU mantienen en la Mesa del Congreso.

En el caso de que PP y CiU cambiaran de posición, el representante de ICV en el Congreso apuntó que ello le llevaría a pensar que en el Parlamento hay cuestiones que 'populares' y nacionalistas catalanes "no permiten tocar".