El presidente de la Diputación de Valladolid, Ramiro Ruiz Medrano, reiteró hoy su defensa de la instituciones provinciales por que las consideró "básicas" para el desarrollo del medio rural, pero reconoció que requieren una adaptación "a las circunstancias" que pase por una "amplia reforma competencial" y financiera.

La Diputación de Valladolid celebró hoy el Debate del Estado de la Provincia correspondiente a la presente Legislatura, una sesión en la que el dirigente 'popular' hizo balance no sólo de los últimos tres años sino también de los 16 que suma como presidente de la Institución e incluso llegó a asegurar que aún le quedan ganas para "repetir" cuatro años más antes de aclarar que su decisión de dejar el cargo antes de las Elecciones de 2011 ya está tomada.

La discusión sobre la continuidad de las diputaciones provinciales en la organización administrativa española estuvo muy presente en la sesión de debate de hoy, cuando Ruiz Medrano cerró su primera intervención con un mensaje para el futuro de estas instituciones como "actores principales" en el trabajo por el desarrollo rural. Eso sí, apostó por una adaptación a las circunstancias que requeriría una reforma del marco competencial y financiero.

El presidente preguntó si alguien "se imagina los pueblos sin diputaciones" y aseveró que, pese a las competencias "impropias", suman ya cerca de 200 años de servicio a los ciudadanos que "no se pueden tirar por la borda".

Por su parte, el portavoz socialista, Juan José Zancada, no se pronunció sobre este debate, si bien aseguró que en su exposición el presidente de la Institución provincial parecía "empeñado en vender que las diputaciones sirven para algo". El representante del PSOE reprochó, de hecho, que en Castilla y León han valido para asumir competencias impropias que debería llevar a cabo la Junta.

Sin embargo, el portavoz de IU, Salvador Arpa, si que concluyó sus intervenciones en el debate con una cierta coincidencia con la postura del presidente. Así, tras barajar la posibilidad de ordenar el territorio en base a las comarcas, "más cercanas e inmediatas", apuntó que el debate actual se centra en "su desaparición" o una "mejora de las condiciones y las competencias" para que puedan administrar su dinero.

El dirigente provincial vallisoletano destacó que en los tres últimos años el Equipo de Gobierno ha desarrollado "casi el 100 por ciento programa electoral" y ensalzó la "colaboración" de los grupos políticos porque en esta Legislatura se aprobaron con unanimidad de las formaciones un 78 por ciento de los asuntos ordinarios.

Ruiz Medrano resaltó el trabajo en áreas como el apoyo económico a los ayuntamientos mediante el fondo de actividades y servicios, creado el pasado año, la formación continua de trabajadores, el mantenimiento de carreteras, las inyecciones inversoras de los planes Villa del Prado y provinciales y la inauguración de centros turísticos o culturales como el Museo del Pan de Mayorga o el Teatro Zorrilla.

Con todo este trabajo, consideró que la Diputación ha trabajado con "coherencia, empeño, esfuerzo, cercanía y amor" para la provincia y recalcó su "optimismo y confianza" en las potencialidades futuras de Valladolid. Así, asumió que el 100 por ciento de los ciudadanos no apoyará al PP en las Elecciones de 2011, pero garantizó que si el partido vuelve a ocupar el poder todos los vallisoletanos "contarán con el apoyo y el trabajo" de la Institución.

Tras las referencias del socialista Zancada a la "campaña de imagen" que ha llevado a cabo Ruiz Medrano desde su acceso a la Presidencia en 1993, el presidente aseveró que la "importa bien poco" la visión que tenga sobre él la opinión pública, porque lo que realmente le inquieta es que la provincia sea "lo mejor posible".

"empeñados en hacer de malos".

Ruiz Medrano respondió también a críticas sobre el "despilfarro" de recursos con determinados proyectos y recordó a PSOE e IU que en muchos de esos casos, como el polígono industrial de Carpio o el Museo del Pan, las propuestas se apoyaron por unanimidad en el Pleno. "Ahora parece que están en contra de todo", reprochó el dirigente provincial a Zancada y Arpa.

De hecho, ironizó con que los portavoces de la oposición parecen, a su juicio, "empeñados" en jugar el papel de "malos de la película" para estar "en primer plano sea como sea" y advirtió de que se trata de una posición que "no gusta mucho al espectador".

No obstante, Ruiz Medrano reconoció que en los últimos tres años se han cometido "equivocaciones" y defendió el trabajo realizado con la venta de parcelas de Villa del Prado, que permitió, tres planes específicos y la potenciación de planes provinciales y el servicio de extinción de incendios.

En su primera intervención, Juan José Zancada comenzó por recordar al predecesor de Ruiz Medrano en el cargo, Juan Antonio García Calvo, que fue apartado de la Presidencia por una moción de censura y utilizó unas palabras del actual dirigente provincial cuando anunció que no continuaría al frente de la Institución para aseverar que "son demasiados años" y que muestra que su proyecto político está "agotado, cansado y sin ilusión". Esta afirmación animó a Ruiz Medrano a bromear con que "a veces" le entran ganas de volver a repetir en el cargo en 2011, si bien matizó que la decisión ya está tomada.

El portavoz socialista se preguntó por la utilidad de decisiones como la construcción de polideportivos "si no hay jóvenes en los pueblos", del Museo del Pan, del arreglo de carreteras "que conducen a despoblados" y recriminó que desde 1993 unos 30.000 jóvenes abandonaron la provincia debido a la "falta de oportunidades". Sin embargo, insistió, los "problemas endémicos siguen en la calle".

Zancada incidió en el futuro que tiene la provincia y, para ello, abogó por un modelo de Diputación que apueste por la ordenación del territorio con la creación de un área metropolitana y la corrección del desequilibrio, una política de bienestar social y el desarrollo sostenible centrado en la creación definitiva del consorcio provincial de Medio Ambiente.

"los mismos problemas".

En cuanto al portavoz de Izquierda Unida, su postura fue similar a la socialista e ironizó con que los vallisoletanos están "más iluminados, más asfaltados, más ágiles y más atléticos" que hace 16 años, pero que los problemas "siguen siendo los mismos". Ante esta situación, reprochó las "escasas competencias" de la institución para resolver materias como la acción social o la vivienda.

Arpa de la Fuente recriminó al Equipo de Gobierno que ha manejado mucho dinero pero que se limitó a "dilapidarlo cuando las vacas parecían gordas", llenando la provincia de museos o rehabilitando iglesias y ermitas "propiedad del clero" mientras aún carece de competencias de sanidad.

La diputada no adscrita, Ana Vázquez, manifestó que habría preferido que el debate se centrara más en el futuro de las diputaciones e incidió en que la Institución vallisoletana necesita, a su juicio, "nuevos políticos y nuevas formas de trabajar" porque la situación actual es distinta a todas las anteriores, lo que imposibilita "seguir en la misma línea".

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