Madoff
Madoff, en una imagen del pasado 17 de diciembre. ARCHIVO

No se siente arrepentido, sino liberado. Bernard Madoff, de 71 años, se declaró culpable de haber montado y mantenido durante más de dos décadas un fraudulento esquema de inversiones calculado en más de 50.000 millones de dólares,  por lo que fue condenado a 150 años de prisión.

Ahora, el diario The New York Magacine ha compartido con el financiero su celda de la prisión federal de Butner, en Carolina del Norte, en la que ha afirmado que no se arrepiente ni siente los daños causados a sus estafados: "Que se jodan mis víctimas" dijo.

He cargado con ellos durante 20 años y ahora estoy encerrado por otros 150 años

Para el estafador, los que recurrían a él en busca de rentabilidad para su dinero eran "avaros" y "estúpidos". Sin embargo, engañar a gente durante 20 años no era tarea fácil. "Fue una pesadilla para mi" dice Madoff, que afirma en el diario que le habría gustado que le hubieran cogido hace "seis u ocho años" y que la prisión es para él una liberación.

Definitivamente el preso no muestra arrepentimiento, sino rencor hacia sus víctimas, cuando dice que "he cargado con ellos durante 20 años y ahora estoy encerrado por otros 150".

Ahora, Madoff ha encontrado en la prisión el estatus del que disfrutó cuando todavía se le consideraba un respetable hombre de negocios. Y es que según el citado diario el estafador es un héroe entre sus compañeros de encierro, asesinos y delincuentes sexuales, que le piden autógrafos y consejo sobre negocios inmobiliarios y financieros.

Sin embargo, Madoff no siempre ha sido igual de bien considerado en la cárcel y poco después de ingresar en prisión recibió una paliza que le llevó a la enfermería con una nariz rota, la fractura de varias costillas y un corte en la cara, supuestamente producidas por un preso al que no quiso dar dinero.