M.Un total de cinco quebrantahuesos serán liberados esta temporada, tres procedentes del CCQ de Cazorla

Solo seis huevos de las 13 puestas del Centro de Cría del Quebrantahuesos de Cazorla consiguieron ser embrionados
Cría De Quebrantahuesos Siendo Alimentada
Cría De Quebrantahuesos Siendo Alimentada
FUNDACIÓN GYPAETUS

Un total de cinco quebrantahuesos serán liberados esta temporada en Andalucía, concretamente dos de ellos, una hembra y un macho —'Tranco' y 'Quiteria'—, lo fueron el pasado 22 de mayo en la Sierra de Segura (Jaén) y otros tres se pondrán en libertad el próximo mes en la Sierra de Castril (Granada). Estos últimos proceden del Centro de Cría del Quebrantahuesos (CCQ), ubicado en el Valle del Guadalentín de dicho Parque Natural, y los otros dos, del Centro de Fauna de Vallcalent (Lérida) y del Centro de Cría de Richard Faust (Viena).

La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía informó a Europa Press de que será la primera vez que se proceda a la suelta de esta rapaz carroñera en la provincia de Granada y también que una de las sueltas realizadas en Andalucía se abastezca únicamente de ejemplares nacidos en el centro de cría andaluz. Con cinco ejemplares, el proyecto andaluz, será el que más aves libere en 2010 de entre los proyectos de reintroducción de la especie, la cual está en peligro de extinción en toda Europa.

Según explicó a Europa Press el coordinador técnico del CCQ, Francisco Rodríguez, "Tranco" y "Quiteria" son el decimoquinto y decimosexto de los ejemplares de 'Gypaetus Barbatus' —nombre científico— liberados en el mencionado enclave desde 2006, año en el que se liberó a 'Tono', 'Libertad' y 'Faust', en el marco del Programa de Reintroducción del Quebrantahuesos.

El centro de cría andaluz cuenta en estos momentos con un total de 26 ejemplares de quebrantahuesos, única ave osteófaga del planeta, siendo seis de ellos pollos, de los cuales, cuatro nacieron esta temporada en dicho centro. Estos nacimientos se suman a otros 15 que tuvieron lugar este año en otros puntos de la red internacional de cría en cautividad.

Seis huevos embrionados de 13

Durante la temporada de cría 2009/2010, el CCQ contó con siete parejas reproductoras que pusieron un total de 13 huevos, seis de ellos embrionados, de los que se han logrado sacar adelante con éxito cuatro pollos.

En declaraciones a Europa Press, Rodríguez señaló que esta temporada —desde octubre que se realizan las primeras cópulas hasta abril que se producen los últimos nacimientos— "la mayoría de los huevos resultaron infértiles". "De los seis que sí estaban embrionados, uno murió durante la incubación y otro a las pocas horas de vida".

De esta forma, indicó que "la cantidad de circunstancias que tienen que concurrir para que un huevo de quebrantahuesos eclosione con éxito son muchas". Tras la puesta hay que asegurarse de que el huevo esté embrionado y de que la incubación sea muy regular —dura de 55 a 60 días—, lo que no siempre es fácil.

No es infrecuente, por ejemplo, que durante la noche el quebrantahuesos que incuba abandone el nido para excretar y que cuando vuelva a entrar para retomar la incubación no encuentre los huevos, situándose en un lugar "equivocado". Si esto sucede, el personal del centro hace lo posible para que vuelva a cubrir los huevos lo más rápidamente posible alumbrando la plataforma con un foco.

También puede pasar que el ave voltee los huevos, alguno de ellos ruede y caiga fuera del nido. Sea como fuere, si los huevos permanecen demasiado tiempo sin incubación, se intenta que otra pareja pueda hacerse cargo de ellos y, solo en última instancia, los huevos se llevarían al laboratorio para continuar su incubación de forma artificial.

Después de la incubación, el segundo momento de riesgo para la supervivencia de la cría llega con la eclosión. En muchas ocasiones, ésta tiene que ser asistida por los especialistas para que sea exitosa, bien por una mala orientación del pollo dentro del huevo, la cual le impide romper la cáscara, o bien porque el pollo sea demasiado grande y no disponga de espacio suficiente para maniobrar. Por estos motivos, todas las eclosiones tienen lugar en laboratorio.

Asimismo, el coordinador técnico del CCQ transmitió que tras el nacimiento también son delicados los primeros días de vida del pollo, así como la entrega a sus padres biológicos o adoptivos, pues estos pueden entender la entrada del pollo a la jaula como un "acto agresivo al haber estado alejados del mismo unos días" y añadió que "cualquier pisotón o picotazo de sus progenitores puede ser mortal".

Variabilidad genética

Para preservar una variabilidad genética alta, los cuidadores del CCQ de Cazorla, que actualmente cuenta con siete parejas y seis pollos —cuatro nacidos en la Sierra y dos traídos de un centro de Lérida— mantienen en cautividad los cuatro primeros descendientes de cada pareja, a no ser que la línea genética de estos descendientes sea común a la de otras aves con las que ya cuenta el centro.

En caso de ser liberados, este acto se lleva a cabo cuando alcanzan los 90 días, edad con la que estas aves carroñeras se alimentan solas pero no vuelan. Así, la aclimatación del pollo a su vida en libertad se realiza mediante el sistema de 'hacking' o cría campestre, una técnica tradicionalmente utilizada en cetrería y que "aprovecha el instinto filopátrico de la especie para conseguir que el ejemplar asimile la cueva en la que es liberado como su lugar de nacimiento".

Hoy día, el quebrantahuesos mantiene sus mejores poblaciones en la cordillera Pirenaica, existiendo parejas aisladas en Córcega y Creta. En los Alpes, de donde desapareció a principios del siglo XX, ha sido recuperado gracias a un programa de reintroducción. Del mismo modo, en Andalucía, donde también se cuenta con uno de estos programas, el último quebrantahuesos dejó de avistarse a finales de 1986 en la Sierra de Cazorla.

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