Vacuna contra la gripe A.
Las personas mayores fueron uno de los colectivos a los que se prestó especial atención. Gobierno de Navarra

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció este jueves su decisión de mantener la alerta de pandemia de la gripe A, un año después de su entrada en vigor y de la adopción de medidas sanitarias excepcionales en todo el mundo para controlar su propagación.

La directora general de la OMS, Margaret Chan, anunció que el Comité de Emergencia del organismo volverá a reunirse a mediados de julio para evaluar la situación.

España gastó 266 millones en vacunas y sólo usó un 90% de las compradasEl Gobierno español compró en julio de 2009 37 millones de vacunas contra la gripe A por valor de 266 millones de euros para garantizar que la inminización llegase a todo el territorio español. Finalmente, sólo se utilizaron unos 3 millones, un 90% de las adquiridas.

Según las recomendaciones del Comité, "desde una perspectiva global, aunque continúa la pandemia, el periodo de actividad más intensa parece haber pasado en muchas partes del mundo".  Pero agregaron que "sigue siendo crítico que los países mantengan la vigilancia respecto a la pandemia".

Por ello, y tras estudiar las recomendaciones de los científicos, Chan decidió no levantar la alerta y convocar una nueva reunión del Comité de Emergencia para mediados de julio, "cuando ya esté disponible la información sobre la estación invernal de gripe del hemisferio Sur".

Se descubrió en abril de 2009

El virus AH1N1 se descubrió en abril de 2009 en Norteamérica y fue declarado el 11 de junio de ese año como la primera pandemia del siglo XXI debido a su rápida propagación geográfica y a los temores que generó por tratarse de un virus desconocido y con posibilidades de mutar.

Asimismo, se estableció que los grupos de riesgo no eran los habituales (ancianos), sino grupos de edad más jóvenes (incluso en buena salud), mujeres embarazadas y personas con problemas de salud crónicos.

Sin embargo, conforme transcurrían los meses se confirmaba que, globalmente, el virus tenía consecuencias moderadas y que su tasa de mortalidad era incluso menor a la de la gripe estacional.

El virus AH1N1 ha provocado en poco más de trece meses unas 18.000 muertes confirmadas por pruebas de laboratorio, frente a las 500.000 muertes anuales que se atribuyen a la gripe estacional.