Eso sí, todo en verde y en todos sus tonos: kaki, limón o manzana.

El naranja, el amarillo y mucho rosa fucsia están presentes también en todos los modelitos primaverales y, sobre todo, en los complementos: zapatos, bolsos, pañuelos, pendientes...

Según los comerciantes, la gente empieza a comprar ropa para lucirla en Semana Santa. El problema: el tiempo.

Este año los pasos saldrán antes que de costumbre y el frío se hará notar, por lo que los expertos en moda recomiendan las gabardinas y la ropa de abrigo. En este caso, los tirantes y los zapatos descubiertos tendrán que esperar a feria y no al Domingo de Ramos.