«Voy a coger la toalla y me voy dando un paseíto hasta la playa para tomar un poco el sol». Frases como éstas podrán escucharse en breve por todos los rincones de Sevilla. Ya no hará falta desplazarse hasta Matalascañas o Chipiona para disfrutar de una jornada de agua, arena y sol. Nuestra ciudad contará, a partir del próximo verano, con una playa en la ribera del Guadalquivir.
No estará permitido el baño, pero aquellos que lo deseen podrán tomar el sol tumbados en las hamacas que se instalarán en la orilla del río a su paso por San Jerónimo, o leer un libro protegidos por sombrillas; incluso disfrutar del agua. No será agua salada, como la del mar. Ni será posible darse un chapuzón en el río. Pero sí habrá aspersores con los que mitigar los rigores del calor.

El proyecto EnClave de río, del que el solarium es sólo una parte, se extenderá desde la corta de San Jerónimo hasta el puente de la Expiración, en Torneo, a lo largo de seis kilómetros que, según la delegada de Medio Ambiente, Cristina Vega, ahora están «baldíos y muy descuidados».

Se pretende crear un espacio de ocio similar a la playa urbana con la que cuenta París, a orillas del Sena. Un lugar que es uno de los más concurridos de la ciudad en los meses de verano.

Un museo del río y zonas de ocio

El río será el eje central. Por ello, en uno de los edificios que ocupaban las antiguas terrazas de verano de Torneo, habrá un museo dedicado a la historia, el presente y el futuro del Guadalquivir. Contará también con 4 restaurantes, zonas deportivas y lúdicas (petanca, ajedrez, escalada, pesca) y zona para la lectura.