Antich hizo estas declaraciones en el Consolat de Mar tras una intensa jornada de reuniones con los representantes de las distintas fuerzas políticas con representación en el Parlament -UM, PP y Bloc- para abordar las medidas que ha preparado el Govern para reducir el déficit, las cuales serán presentadas mañana en el Parlament.

El jefe del Ejecutivo balear concretó que el conseller de Presidencia, Albert Moragues, asumirá el departamento de Agricultura, del mismo modo que la consellera de Turismo, Joana Barceló se hará cargo del área de Trabajo. De esta manera, el Govern pasará de tener doce consellers a diez.

Respecto a la Conselleria de Agricultura, Antich apuntó que éste es uno de los departamentos que serán transferidos a los Consells Insulares, por lo que apostilló que el Govern tratará de acelerar este proceso. Hasta que el traspaso se lleve a cabo, este área se fusionará a la Conselleria de Presidencia.

Por lo que se refiere a la unificación de las Consellerias de Trabajo y Turismo, el presidente balear señaló que "la principal industria" de las islas, en referencia al turismo, se unirá al departamento de Trabajo, que es el que posee "las herramientas para crear puestos de trabajo".

Asimismo, afirmó que el resto de Consellerias también realizarán "un esfuerzo" para racionalizar los recursos y "rebajar la estructura política actual" del archipiélago.

Antich no pudo concretar el ahorro de fondos públicos que esta reestructuración conllevará, si bien matizó que este recorte se sumará a los 100 millones de euros de reducción del déficit que pretende realizar el Ejecutivo, además de otros 20 millones que se obtendrán mediante "retenciones fiscales". En cualquier caso, el presidente aseguró que "en los próximos días" informarán de la relación de modificaciones que se realizarán en el conjunto de la administración balear, así como del efecto económico que tendrán.

Incremento de la presión fiscal

El incremento de la presión fiscal es una de las medidas que el Govern prevé llevar a cabo y fue, asimismo, uno de los temas que trató esta mañana con los representantes de UM, PP y Bloc. El presidente dijo que, mientras el PP se ha mostrado tajante en su negativa hacia esta medida, "UM ha dejado algunas puertas abiertas", en referencia a la posibilidad de aplicar un impuesto ecológico a las empresas que más contaminan, tal y como apuntó esta mañana el líder de este partido, Josep Melià.

En cualquier caso, Antich reiteró que su intención es "llegar al máximo acuerdo" con las distintas fuerzas políticas con la finalidad obtener los mejores resultados desde el consenso. El presidente presentará mañana estas medidas en el Parlament, las cuales después serán debatidas en la Cámara balear con el objetivo de "negociar con todos los grupos para preparar una ley".