José Mota y Muchachada
José Mota durante su discurso (izda) y dos de los componentes de Muchachada. Efe / Archivo

El acto institucional del Día de Castilla-La Mancha transcurría austero y sobrio, entre llamadas al sacrificio y al esfuerzo conjunto, cuando llegó la hora de las propuestas y los Muchachada Nui, modestos, pidieron "una calle y un chaflán" y José Mota, el Tío la Vara, echó el órdago: "¿Invadimos Murcia?".

Risas contra la crisis gracias a los nuevos Hijos Predilectos de Castilla-La Mancha, seis humoristas orgullosos de ser manchegos que se llevaron de calle a un auditorio entregado y fueron, sin duda, los más reclamados tras el acto para fotos, saludos y achuchones.

Y eso a pesar de que los Muchachada avisaron, en palabras de Ernesto Sevilla, de que con su recién estrenada distinción se sienten facultados para presentarse en casa de cualquiera de sus nuevos "padres" y pedirles dinero "pa tabaco y to eso".

O de que Raúl Cimas reconociera que cree no merece la placa, pese a lo cual se la llevó, porque, confesó, "no creo que me vea en otra".

Salimos como estudiantes 'reguleros' y volvemos como Hijos Predilectos Quién sí se mostró conforme con el premio es Joaquín Reyes, que, por si cuela, sugirió a la alcaldesa de Albacete, Carmen Oliver, que no se corte si les quiere poner "una calle o un chaflán" a los Muchachada Nui, bueno, o a él mismo, que ya se encargará de explicárselo a sus colegas.

A cambio, Cimas prometió tirar los cuchillos de Ikea, que "no cortan con precisión un plátano maduro" y cambiarlos por los de su tierra.

Otra muestra de orgullo castellanomanchego fue la de Joaquín López, que lleva quince años durmiendo con un pijama con los colores castellanomanchegos. Eso sí, con el granate arriba, que el blanco le hace "caraza".

En suma, los Muchachada se fueron encantados con el premio a varios años dedicados a "la tontuna" y alucinados con haber dejado la región como estudiantes "reguleros" y volver como Hijos Predilectos.

Ahora se ha cumplido lo que Pablo Chiapella le dijo a su madre cuando le preguntó por qué quería ser actor: "Mamá, si quiero ser Hijo Predilecto, tengo que ser actor".

Más reivindicativo, José Mota se atrevió a asesorar al presidente regional, José María Barreda, en política autonómica tras percatarse de que la gente de la región se siente tan orgullosa de "ser manchega" que "el mapa geográfico de La Mancha se nos está quedando pequeño".

Así las cosas, se lanzó: "¿Por qué no empezamos a propiciar lo que es la invasión de otras comunidades autónomas?. ¡Ojo, ojo!, de a pocos".

Vamos a invadir Murica, pero nada de ansiarse, hay que invadir 'de a poco' Y ya puestos, "con mucho respeto siempre", no se privó de señalar en el mapa. "Es decir, vamos a invadir Murcia, por decir Murcia..."

Con el auditorio a sus pies, fijó la estrategia: "Nada de ansiarse", invadir "de a poco", pues moviendo de seis centímetros en seis centímetros el hito fronterizo -que "tiene que haber uno"-, "en 40 años no les queda provincia".

"Porque, lo que pierde, señor Barreda, a la gente cuando invade, es el ansia. ¡Noooo! Invade de a poco, que ya habrá tiempo", explicó El Tío la Vara.

Y por si Barreda no se atreve con la invasión, le ofreció una receta contra la sequía, que pasa por acabar con esa costumbre de beber agua, con "la tontería del vasito", que se van "cantidades industriales de agua al beberla".

Mota, nostálgico, se acordó de las "tierras lejanas" de Ciudad Real para mostrar el "orgullo enorme" que siente por haber tirado de espuerta en Valedepeñas y haber sido despertado a las cinco de la mañana "con frases tan bonitas y tiernas como "Veeeeengaaaaaaaaa, aaaamoooooooos, que duran los días pellizco".

Y así, un año más sin comida popular, terminó el acto, y se llenaron los pasillos en los que por la mañana sonaba el run run de las encuestas y por la tarde se escuchaba "recopetín", "regulero" o "las gallinas que entran por las que salen".