Así se pone de manifiesto en el último informe de la Fundación Gadeso, que, además, determina que son los menorquines los que tienen la visión más negativa. En cuanto a alojamiento, el 84,2 por ciento considera que será igual a 2009, un 11,8 por ciento que será mejor y un 4%, peor.

Estos datos demuestran un menor pesimismo que el pasado año, así como una situación de incertidumbre puesto que las previsiones determinan que mejorará la ocupación pero no queda claro cómo se comportarán otras variables como el número de estancias o el gasto por turista.

Además, por tipología de alojamiento, los que tienen una percepción más positiva son los de los hoteles convencionales -el 14,3% cree que será mejor esta temporada-, seguidos por el turismo residencial -11,5%-, los apartamentos turísticos -12%- y el turismo rural -9,3%-.

En cuanto a la oferta complementaria, un 90 por ciento del empresariado cree que este año será parecido al pasado y presenta unos datos más negativos en las islas de Mallorca y Menorca. Por otra parte, en la restauración es donde hay mejores expectativas y en el que hay peores es el del comercio turístico. Mientras, la gran mayoría de el de transportes -91%- cree que será igual, de la misma forma que ocurre con el del ocio -90,6%-.

Por otra parte, el último estudio de Gadeso hace referencia a los principales problemas de la actividad turística balear como son la estacionalidad, seguido por la "escasa competitividad" del producto de las islas. Según el informe, Baleares "no puede competir en precios", lo que hace necesario poner en valor otros aspectos que estimulen tanto a mercados genéricos como a segmentos más concretos.

Así, determina que sólo un 33,5 por ciento de los empresarios turísticos considera una debilidad la excesiva ocupación del territorio. Además, la baja cualificación del trabajo "parece no preocupar excesivamente" a los emprendedores.

Menos del 5%

Cree que se crearán nuevos empleos

Por otra parte, sólo un 4,8 por ciento de los empresarios cree que no se van a crear nuevos puestos de empleo y casi tres de cada cuatro opina que no se mantendrán los puestos de trabajo ya existentes, dato que todavía es peor en Menorca, una situación que, según Gadeso, puede afectar a los fijos discontinuos.