Los dos acusados se limitaron a admitir los hechos, que tuvieron lugar en noviembre de 2005. La Fiscalía de Málaga considera inicialmente que se trata de un delito de homicidio y de otro de robo de uso de vehículo, pues supuestamente también se apropiaron de la furgoneta de la víctima.

Según las conclusiones provisionales tanto de la acusación pública como de la particular, en representación de la madre de la víctima, los dos acusados se pusieron de acuerdo y concertaron una cita de madrugada con la víctima. Una vez dentro de la furgoneta de este hombre procedieron a su estrangulación.

Para ello, señalan ambas acusaciones, utilizaron un cordón y una bolsa de plástico con la que le cubrieron la cabeza. Posteriormente, señala el escrito del ministerio fiscal, al que tuvo acceso Europa Press, arrojaron su cuerpo desde un puente de la autovía A-7 a un paraje, dentro del término municipal de Estepona.

Asimismo, presuntamente se apropiaron de la furgoneta de la víctima, que fue intervenida tiempo más tarde en la localidad valenciana de Silla, donde presuntamente fue abandonada por los acusados, quienes fueron localizados al ser detenidos por otros hechos distintos.

La madre de la víctima relató que su hijo llegó a casa sobre las ocho de la tarde del día de los hechos y le llamaron por teléfono, por lo que le dijo que se iba pero volvía en 10 minutos. "Y esos 10 minutos no han pasado, porque mi hijo no ha vuelto aún", aseveró la mujer, quien, entre lágrimas pidió "justicia, nada más que justicia".

También declaró como testigo un amigo del fallecido, que estuvo con él esa noche hasta las 12 de la madrugada, tras lo que le dijo que volvía a su casa. Éste apuntó que en el tiempo que estuvieron juntos el hombre recibió llamadas que, según la víctima, eran de "dos rumanos que había conocido en el albergue que está cerca de su casa".

El fiscal pide inicialmente 20 años de prisión para cada uno de los acusados, 15 por el delito de homicidio y cinco años por el de robo de uso de vehículo a motor; así como 200.000 euros de indemnización. Por su parte, la acusación particular solicita 18 años de cárcel por un delito de asesinato y dos años por el robo.

Las defensas pedían en sus escritos iniciales la absolución para ambos acusados, pero éstos han reconocido hoy los hechos. Aunque uno de los defensores aludió en su intervención en la sala al comienzo de la sesión a una posible conformidad, el juicio continuará mañana.

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