El municipio malagueño de Marbella acogerá el próximo mes de octubre la tercera edición de la Feria del Taxi, donde se prevé presentar el nuevo reglamento que tramita la Junta de Andalucía para el sector y en el que se incluye, entre otras medidas, la instalación de taxímetros en los vehículos de poblaciones superiores a 10.000 habitantes, algo que afectará a alrededor de 3.500 vehículos en Andalucía.

El evento, que se celebra por primera vez en la Comunidad Autónoma, servirá como centro de negocio y de debate sobre este reglamento, que se negocia desde hace siete meses y que se espera tener finalizado en verano, según indicó hoy en rueda de prensa el presidente de la Federación Andaluza de Autónomos (ATA) del Taxi, Miguel Ruano, quien destacó que la implantación del taxímetro en los vehículos supone "la forma más eficaz y transparente" de cobrar los servicios de cara al usuario.

Por su parte, el vicepresidente de Cotaxisol, Cristóbal Toro, que firmó hoy un convenio de integración en la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA) con la Unión Auto Turismo de Marbella y San Pedro Alcántara (TaxiSol), destacó el "asociacionismo" como una de las claves ante la creación del nuevo reglamento y la implantación de dicho sistema con el objetivo de poder "abaratar costes" en estos momentos "tan duros que estamos pasando actualmente".

En cuanto al intrusismo, resaltó que en Marbella el nivel es "especialmente alto", comparado con otras zonas de Andalucía, dado que es un destino "atractivo" y una ciudad de máxima afluencia de turistas, por lo que es "bastante sencillo dedicarse al taxi sin estar dado de alta".

Así, explicó que, aunque es "estacional", afecta "gravemente" al sector, dado que se concentra en la temporada alta, época en la que "llegan las vacas gordas" y es cuando los taxistas "necesitan el trabajo para sobrevivir durante el invierno".

En este sentido, el presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA) Lorenzo Amor, destacó la falta de medios para combatir el intrusismo, ya que la Consejería de Obras Públicas y Transportes "sólo dispone de 8 o 10 inspectores para Andalucía", al tiempo que manifestó su preocupación por un sector que "está siendo golpeado por la crisis".

Así, concretó que la caída de actividad media de los taxistas ronda el 40 por ciento, por lo que abogó por que tengan "unas mejores condiciones para desarrollar su trabajo con mayor seguridad".

Por otro lado, cuestionado por el sistema de concesión de licencias que, de aprobarse la nueva ley, impediría al Ayuntamiento de Marbella seguir un criterio propio como hasta ahora y que conllevaría la reducción de las mismas durante todo el año, Toro aseguró que el reglamento está negociando baremos "más realistas", e indicó que el baremo por el que se rige la localidad para ofrecer taxis es "altísimo", situándose en 2,5 taxis por cada 1.000 habitantes —similar al de Sevilla o Málaga—.

Por su parte, Ruano indico que ATA defenderá unas ratios "justas" y aseguró que "no va a permitir que los ayuntamientos sigan teniendo mano libre para crear cantidades ingentes de licencias cuyas consecuencias las sufren luego los taxistas".

"Los estudios municipales siempre salen como los ayuntamientos quieren que salgan: si hay buena relación con el sector, sobran licencias, y si hay mala relación con el sector, hacen falta las que uno quiera", concluyó.

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