Con estas medidas, que se extienden hasta el próximo 15 de octubre, se pretende evitar que cualquier negligencia pueda provocar un incendio forestal durante esta época en la que, por sus características meteorológicas, existe un alto riesgo de incendio. En concreto, las restricciones afectan a la quema de vegetación natural y también a las de residuos agrícolas y forestales, según la información recogida por Europa Press.

Del mismo modo, también queda prohibido encender fuego para la preparación de alimentos, incluyendo las zonas de acampada o zonas recreativas que estén acondicionadas para ello. Igualmente, se restringe el uso de vehículos a motor por zonas forestales y de influencia forestal.

En cuanto a las excepciones permitidas en la orden, siempre bajo autorización expresa y previa de la delegación provincial de Medio Ambiente correspondiente, se permite el uso de barbacoas sólo en el caso de establecimientos de alojamientos turísticos autorizados y en restaurantes rurales, así como la preparación de alimentos en campamentos infantiles o el uso de calderas de destilación, hornos de carbón y piconeo.

En lo que respecta a la utilización de vehículos a motor, sólo se permiten en el acceso a instalaciones industriales y de conducciones de energía, y para la celebración de romerías tradicionales.

Durante el pasado año 2009 se produjeron en Andalucía 197 incendios forestales que quemaron 12.117,9 hectáreas, lo que supone una superficie calcinada un 25 por ciento superior a la media de la última década.

Asimismo, se produjeron 961 intervenciones, un 6,8 por ciento menos que la media de las últimos diez años (1.032) y cuatro veces más que en 2008; 197 incendios, un 15 por ciento menos que la media de la última década (234), aunque la superficie afectada ha sido mayor a la media en un 25 por ciento, ya que se han quemado 12.117,9 hectáreas frente a la media de 9.604 hectáreas.

La provincia más afectada por los siniestros fue Almería, con 8.571 hectáreas quemadas, mientras que Córdoba fue la que registró menor superficie calcinada, con 97,27 hectáreas. Destacaron por su gravedad, los incendios de Turre y Mojácar (Almería), que arrasaron 6.566 hectáreas calcinadas, y Sorbas, también en Almería, con 500 hectáreas quemadas.

Por su parte, la provincia de Huelva ha sido la que sufrió un mayor número de intervenciones (211) y la que menos ha sido Cádiz (78), según ha explicado la consejera, quien ha destacado que Almería ha sido la provincia con mayor superficie calcinada -8.571 hectáreas-, mientras que Córdoba es la de menor bosque quemado -97,27 hectáreas-.

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