La Estrategia de Política Industrial de la Comunitat Valenciana 2010 prevé invertir un total de 1.050 millones de euros para mejorar la productividad y competitividad de las empresas valencianas, especialmente las tradicionales pero apostando también por las emergentes, con el objetivo de que este sector siga teniendo un nivel por encima del 15 por ciento del PIB para garantizar "una economía competitiva y capaz de afrontar los retos que marca nuestro entorno".

Así, lo explicó hoy el conseller de del vicepresidente del Consell y titular de Industria, Comercio e Innovación, Vicente Rambla, tras presentar este plan a las organizaciones empresariales, que mañana debatirá con los sindicatos y esté previsto que en junio se aborde en el Observatorio de la Industria. Rambla aclaró que la presentación de este plan "no supone que lo hecho hasta ahora no funciona". De hecho, apuntó que "muchas de las medidas que recoge el plan ya están en marcha".

Por su parte, el presidente de Cierval), Rafael Ferrando, consideró, en nombre de los presidentes de la CEV, COAPA y CEC, que se trata de "un documento válido" para estos momentos y "suficiente pero ampliable". De hecho, indicó que los empresarios seguirán haciendo aportaciones como espera que formulen también los trabajadores porque se trata de un documento abierto. "Es una buena base para desarrollar y vamos a seguir trabajando", dijo.

Al respecto, Rambla señaló que nos encontramos en el "momento más crítico" de la economía desde la transición, por lo que además de "trabajar en el día a día" para ver cómo salir de la crisis, se debe también, adujo, "planificar qué industria queremos tener en 2015" y por tanto "qué deben hacer los empresarios sobre la base del consenso".

En ese sentido, explicó que "la principal prioridad" del Consell son los sectores tradicionales porque son la base de nuestra economía", pero dijo que la política industrial "tiene que ir mucho más allá porque para que una empresa sea competitiva necesita contar con infraestructuras, estímulos fiscales y a la inversión y que disponga de una logística". Por ello, recalcó la necesidad de una diversificación, especialmente apostando por los sectores emergentes.

Rambla recalcó que la administración del Estado "también debe asumir compromisos" con la industria valenciana especialmente en estos momentos de "altos índices de morosidad, falta de circulante, mediante un apoyo financiero, con recursos energéticos a un precio adecuado y recursos hídrico, así como acometiendo una reforma laboral para que las empresas sean más competitivas, simplificando los trámites administrativos y poniendo en marcha estímulos fiscales o a la seguridad Social, apuntó.

Ejes y objetivos

Rambla detalló que este plan persigue cinco objetivos hasta 2015. El primero doblar el gasto empresarial en I+D+i pasando del 1,12% del PIB al 2,3% en 2015; el segundo es la incorporación de Recursos Humanos Cualificados en las Empresas, mediante la entrada de 700 investigadores, tecnólogos y gestores de la innovación anuales en empresas y centros tecnológicos valencianos.

El tercero es la incorporación de 800 empresas innovadoras al año, pertenecientes tanto a sectores consolidados como de nueva creación de base tecnológica, para conseguir doblar la cifra de 5.000 en 2008 a 10.000 en 2015; además se pretende diversificar la industria hacia actividades emergentes de mayor valor añadido de modo que en 2015 se consiga el 25% de trabajadores empleados en sectores de intensidad tecnológica alta, frente al 18,9% de 2008. El último objetivo es incrementar el nivel tecnológico de las exportaciones orientándolas hacia segmentos de mayor valor añadido y alcanzado en 2015 el 45% en exportaciones de intensidad tecnológica alta y media-alta (frente al 36,8% de 2008).

Para conseguir este objetivos el plan recoge seis ejes, con más de 30 medidas. El primer eje son las personas, es decir la sensibilización sobre la cultura de la innovación como herramienta estratégica de competitividad, la formación de directivos y la incorporación de capital humano.

El segundo se centra en la innovación, que permitirá orientar los recursos presupuestarios del Consell hacia el desarrollo tecnológico y la innovación y reforzar la capacidad de nuestras empresas para captar recursos nacionales y europeos en convocatorias competitivas de I+D+i. La diversificación industrial constituye el tercer eje de la estrategia, orientada al fomento del emprendedurismo innovador y la creación de empresas de base tecnológica, especialmente en áreas de importancia estratégica para la Comunitat.

El cuarto eje sobre el que centra su acción la Estrategia de Política Industrial es el crecimiento empresarial que conlleva medidas destinadas a apoyar políticas activas de crecimiento del tamaño de las empresas valencianas y el desarrollo de grupos empresariales tractores. También cabe destacar la internacionalización y por último, las apuestas estratégicas supondrán una mejora de la eficacia y eficiencia del Sistema Regional de Innovación, potenciar la red de Institutos Tecnológicos y apostar por tecnologías de futuro como la Biotecnología y la Nanotecnología.

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