Así lo hizo saber hoy, tres días después de que el Ayuntamiento aprobara la prohibición, la concejala en la reunión trimestral de la Asamblea de las religiones a la que no asistió ningún representante de las dos mezquitas de la ciudad, la Omar de la calle Clavell y la Ibn Hazn, de la calle del Nord.

El representante de la mezquita de la calle Clavell se disculpó por motivos de salud, mientras el de la de la calle del Nord, la más numerosa que inicialmente no había dado explicación, a mitad de la reunión, ante la insistencia del Ayuntamiento, aseguró que no tenía la intención de ir.

Por ese motivo, Rosa Ball llamó a su despacho al portavoz de la mezquita del Nord, Houssein Kuiten, para exigirle explicaciones. "Ha sido decepcionante para todos los miembros de la asamblea y para mí especialmente como presidenta, el hecho de que un miembro de la asamblea no haya querido asistir", dijo Rosa Ball.

A la asamblea sí asistieron representantes de la religión católica, de la evangélica, de la iglesia ortodoxa romana y de los testigos de Jehová, además de Amigos de la Unesco, que representa a religiones más minoritarias.

Sobre el contenido de la reunión, Rosa Ball explicó que se había hablado de diferentes libertades y de la religiosa, de la que dijo que no es un hecho absoluto. "Por encima de la libertad religiosa está la dignidad y la igualdad entre hombre y mujer", sostuvo.

Ball precisó también que el Ayuntamiento planteará sesiones informativas no sólo entre la comunidad islámica, sino también a los cargos electos y entre los colegios profesionales como los de abogados y periodistas.

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