Activistas en el 'Mavi Marmara'
Activistas con chalecos salvavidas ofrecen una rueda de prensa dentro del barco 'Mavi Marmara', parte de la flotilla de ayuda humanitaria. Erhan Sevenler / EFE

El presidente palestino, Mahmud Abás, calificó este lunes de "masacre" el asalto israelí a la Flotilla de la Libertad, en el que ha muerto más de una decena de activistas, mientras que el movimiento islamista Hamás ha convocado un Día de la ira.

Uno de los asesores de Abás tilda lo sucedido de "crimen de guerra""Lo que Israel ha cometido contra los activistas de la Flota de la Libertad es una masacre", dijo Abás en un comunicado emitido desde la ciudad cisjordana de Ramala a través de la agencia oficial palestina Wafa en el que decreta tres días de luto en los territorios palestinos.

La situación se ha vuelto más tensa después del ataque sobre la flotilla, hasta el punto en que algunos medios israelíes temen que se produzca la Tercera Intifada. Una de las claves de la situación es el estado en el que se encuentre Raed Salah, líder del Movimiento Islámico en Israel.

Si Salah figurara entre la lista de muertos, cabe temer una reacción violenta de la población árabe. No en vano, uno de los principales asesores de Abás, el jefe negociador palestino Saeb Erekat, tildó lo sucedido de "crimen de guerra" que "confirma que Israel actúa como un Estado por encima de la ley", si bien pidió una respuesta "rápida y apropiada" de la comunidad internacional.

"Uno de los peores errores"

El pasado miércoles, antes de que se produjera el último desencuentro entre israelíes y palestinos, el propio Abás señaló que la Segunda Intifada, iniciada en octubre del año 2000, fue "uno de los peores errores" de los palestinos, y afirmó que aunque el ex mandatario Yasir Arafat no quería que comenzase la violencia, "no pudo pararla".

"La Segunda Intifada fue uno de nuestros peores errores", lamentó en una entrevista a una cadena de televisión egipcia. Esta ola de violencia se inició después de que el entonces líder de la oposición hebrea Ariel Sharon visitase junto a una delegación del Likud la zona exterior del recinto de la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al Aqsa con el permiso de la seguridad israelí en Cisjordania, lo que fue visto como una provocación por la parte palestina.