Pintada de persianas en comercios del Guinardó.
Pintada de persianas en comercios del Guinardó. MIQUEL TAVERNA

Hasta 20 persianas se han pintado este domingo de forma legal y con el consentimiento de sus propietarios en el barrio del Guinardó. La plataforma Persianes Lliures, impulsada por Marc García y su hermano Pau, este último grafitero, ha organizado una pintada masiva en comercios, en la que han participado 17 artistas y la firma de sprays Montana Colors.

Son bares, tiendas de motos o talleres mecánicos que buscan destacarse de los demás o tener algo pintado para que los gamberros no les ensucien las rejillaJaime Falomir, de 23 años, ha sido uno de los participantes. Firma sus trabajos –normalmente por encargo–como Jaik. Es diseñador gráfico freelance pero en su tiempo libre se reúne para pintar con sus amigos.

Jaik, siempre que ha adornado una persiana, ha contentado al propietario. Ha plasmado sus grafitis en bares, tiendas de motos o talleres mecánicos que buscan "destacarse de los demás o tener algo pintado para que los gamberros no les ensucien las rejillas". ¿Y si el grafitero se equivoca? Pues tienen sus trucos: "Lo bueno del spray es que puedes pintar encima y añadir capas. Hay recursos y efectos propios en el caso de que todo falle", comenta.

Yo estoy contento y al 98% de mis clientes les gustaComo las persianas son superficies en relieve, cada artista ha necesitado de promedio unas tres horas para cubrir estos particulares lienzos urbanos, obras más trabajadas que los grafitis en un muro realizados sin permiso.

Manuel Fernández, de 55 años, propietario del Bar Trobador, cercano al Hospital de Sant Pau, se dejó pintar sus cinco persianas el pasado 25 de abril. "Yo estoy contento y al 98% de mis clientes les gusta", asegura. Se las colorearon tres jóvenes en un domingo. Le dibujaron una avispa, la cara de una chica, un pulpo y "algo que no sé lo que es, pero que queda bien", sentencia.

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